Ximo Puig y Mónica Oltra después del juramento del cargo ayer del nuevo Consell
Ximo Puig y Mónica Oltra después del juramento del cargo ayer del nuevo Consell - rober solsona
política

La dirección del Bloc no avalará una alianza futura con Podemos

El sector tradicional que encabeza Morera se siente traicionado por Oltra y por Puig

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La elección de Vicent Marzà como conseller de Educación en detrimento de Gràcia Jiménez fue una puñalada al líder del Bloc, Enric Morera, que empeñó su palabra en público. En esa «traición» no solo estuvo involucrada Mónica Oltra como se ha querido trasladar desde el PSPV sino que Ximo Puig dio luz verde al cambio de cromos en la citada conselleria.

El malestar en el denominado «núcleo duro» del Bloc -al fin y al cabo el que ha construido el gran poder local de la formación en los últimos quince años- es enorme y ni siquiera la pactada Presidencia de las Cortes para Morera ha aplacado los ánimos que amenazan seriamente a Compromís como coalición.

Por el momento la «traición» que Morera ve en la maniobra de Oltra y Puig tiene como consecuencia inmediata que el diálogo entre el secretario general del Bloc con la líder de iniciativa y el secretario general del PSPV es prácticamente inexistente.

En el horizonte a medio plazo también ha quedado claro que el sector tradicional del Bloc no apoyará en ningún caso una hipotética alianza con Podemos para las elecciones generales, ya que «no venderemos las siglas bajo ningún concepto».

Ferri, portavoz

La situación interna del Bloc es muy difícil en estos momentos, ya que el sector renovador que encabezan el propio Marzà y Fran Ferri, entre otros, esperan agazapados para hacerse con el control del partido en el congreso del partido que tiene que tener lugar en el segundo semestre de 2016 aunque se baraja la posibilidad de adelantarlo a antes del verano.

La marcha de Oltra al Consell obliga a Compromís a buscar nuevo portavoz en las Cortes y en ese pulso del sector renovador todo indica que será Fran Ferri.