Imagen de Rita Barberá en su despedida del Ayuntamiento de Valencia
Imagen de Rita Barberá en su despedida del Ayuntamiento de Valencia - MIKEL PONCE
CONSTITUCIÓN DE AYUNTAMIENTOS

Rita Barberá: «Me voy con orgullo y dignidad; hemos transformado Valencia»

La dirigente del PP deja el Ayuntamiento tras un mandato de veinticuatro años y se marcha a las Cortes Valencianas

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Rita Barberá Nolla (Valencia, 16 de julio de 1948) se marcha con «orgullo y dignidad». Ayer, la veterana dirigente del Partido Popular anunció que no recogerá el acta de concejal que se ganó en las elecciones del pasado 24 de mayo. A pesar de que por sexta vez consecutiva la lista que encabezaba fue la más respaldada por los valencianos, en esta ocasión la artimética le impedirá afrontar su séptimo mandato. Un pacto a tres bandas entre Compromís, PSOE y Podemos deja la vara de mando en manos del nacionalista Joan Ribó.

Al respecto, Barberá no oculta su «preocupación por Valencia y por España, que viven un momento político delicado». «Yo he pretendido dar estabilidad, confianza y seguridad jurídica», sostiene. «Frente al nuevo escenario político que se abre a partir de este sábado, la dirigente del PP recalca a ABC que «me voy con las manos limpias y dejo en las arcas municipales un superávit de cien millones de euros certificado por el tesorero».

Ayer, Barberá reclamó al interventor del ayuntamiento un arqueo del estado contable del consistorio que ha dirigido durante veinticuatro años: «He pedido un arqueo al interventor municipal para que el nuevo gobierno sepa lo que hay, no como hizo Zapatero. El interventor ha corroborado que las cuentas están totalmente al día y el superávit está firmado por el tesorero».

La que fue calificada por su «gran amigo» Mariano Rajoy como la «alcaldesa de España» no quiere recordar los malos momentos, aunque admite que «he sufrido mucho, especialmente en los últimos tiempos». Para Barberá, la campaña de las últimas elecciones fue la «más sucia por parte de la oposición» de cuantas ha vivido a lo largo de su dilatada carrera.

La promoción de la ciudad

Preguntada por ABC por el mejor de sus recuerdos como alcaldesa lo resume en una idea: «La transformación de la ciudad». Ni propios ni extraños podrán negarle la mayor. La Valencia de hoy nada tiene que ver con aquella ciudad que comenzó a gobernar Barberá a principios de los noventa.

Barberá, que presume de «haber puesto en el mapa internacional» a la capital del Turia (los dos últimos años se ha batido el récord histórico de pernoctaciones hoteleras) está especialmente satisfecha de haber abierto bajo sus cerca de cinco lustros de mandato «más de un millar de instalaciones sociales en los barrios de la ciudad».

Acostumbrada a pisar más la calle que los despachos, ayer dedicó sus últimas horas como alcaldesa a visitar cuarteles de la Policía Local, retenes de los Bomberos y las cocheras de la Empresa Municipal de Transportes. Dijo adiós a los funcionarios municipales, convocó una rueda de prensa y se marchó a compartir almuerzo con sus concejales y los colaboradores más estrechos.

Si en 1991 logró ser alcaldesa gracias a un pacto con la extinta Unión Valenciana de Vicente González, casi cinco lustros después la aritmética se ha vuelto en su contra. Con todo, «nadie me podría quitar el orgullo de haber sido la alcaldesa de los valencianos durante veinticuatro años». Barberá, de hecho, recuerda «que nunca antes en la historia ningún alcalde de la ciudad había estado tantos años en el cargo». El futuro a corto plazo de Barberá, funcionaria de carrera, periodista y economista, pasa por las Cortes Valencianas, donde presidirá el grupo parlamentario popular, un cargo que ya desempeñó en la bancada de la oposición y al que ahora retorna.

Con la vista en el Senado

Con todo, su futuro podría estar en el Senado. «Me lo tengo que pensar», admite. Tras el desgaste sufrido durante los últimos meses, Barberá podría poner rumbo a la política nacional por primera vez en su carrera (aunque no le han faltado propuesta para hacerlo antes) mediante su designación como senadora territorial por parte de las Cortes Valencianas.