Imagen de Alfonso Novo durante la entrevista concedida a ABC
Imagen de Alfonso Novo durante la entrevista concedida a ABC - MIKEL PONCE
entrevista

Alfonso Novo: «Barberá será alcaldesa por su capacidad y visión pese al intento de desacreditarla»

El presidente del PP en la ciudad de Valencia afirma que ahora no piensa en pactos con ningún partido y que el PP «gobernará para mejorar los barrios e inyectar el orgullo de ser valencianos»

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Alfonso Novo (Valencia, 1959) tiene la difícil misión de liderar el partido en la ciudad ante unas elecciones nada proclives, a priori, a la marca que representa. Confía en la reflexión del voto por parte de los ciudadanos y en el trabajo «incansable» de Rita Barberá para superar esas adversidades.

—Como presidente del PP en la ciudad, ¿detecta si se resiente la organización los casos de corrupción?

—A nadie le gusta que salgan estos temas y baja el ánimo, pero tenemos un efecto de reacción y la gente acude con mucha energía a los encuentros de los siete distritos de la ciudad y los tres de las pedanías. Hay una cuestión clara, a falta de un mes para las elecciones ya tenemos cubiertas el sesenta por ciento de las mesas electorales con interventores. Los militantes están con ganas de participar. La corrupción afecta a todos con independencia de partidos políticos y territorios.

—¿Hay mucha inquina en las acusaciones contra su formación?

—Hay un clima que no se debería producir nunca como es incentivar que el centro derecha, en concreto el Partido Popular y quienes militamos en él, no tengamos el derecho a participar en política. Eso lo impulsan los partidos de la oposición y algunos medios de comunicación. A mí me parecen muy mal algunas cosas de la oposición, pero nunca cuestionaré su derecho a participar del sistema democrático cuya base es el respeto.

—¿Ve alguna mano negra?

—Todo parte de la época de José Luis Rodríguez Zapatero, que incentivó el enfrentamiento social y cuyos «frutos» se ven ahora. El PP recogió esa herencia y puso orden en el caos con decisiones que no son de las que tienen el apoyo ciudadano.

—El Ayuntamiento no se ha librado de ese acoso, pero solo ha habido una imputación.

—Algunos grupos, porque no quiero citarlos ni para darles publicidad, lo que no consiguen por la vía civil lo quieren lograr por la vía penal. Han paralizado hasta tal punto las acciones políticas que están perdiendo la esencia y el rigor del debate y el control político. Su obsesión es desprestigiar la figura de Rita Barberá, que es lo único que une a la oposición. No lo van a conseguir, Rita tiene genio y resistencia para eso y para más. Lo único que han conseguido es la imputación, que no condena, al anterior vicealcalde, Alfonso Grau, por un proceso en el que todo el mundo sabe que no se ha llevado ni un céntimo. Grau será exonerado en este proceso porque no tiene ninguna responsabilidad.

—¿Qué opina de la publicación de los gastos de Alcaldía?

—Todo está auditado por el servicio fiscal de gastos, los servicios jurídicos y nunca se ha puesto ningún reparo. En ese paquete hay gastos de todos los partidos, también de Compromís y Esquerra Unida. Han incluido hasta las recepciones de Fallas en las que la ciudad invita a embajadores, gentes de la cultura y en las que el Ayuntamiento se hace cargo de las comidas. Es muy fácil hacer demagogia con estas cuestiones. Tienen acceso a todas las facturas desde hace un año, con una tarjeta igual que la del interventor, y lo sacan a un mes de las elecciones. Está claro el propósito.

—El PP ha suspendido de militancia a Alfonso Rus ante las acusaciones del caso Imelsa.

—Él nos ha manifestado con la expresión más enérgica que todo eso no es cierto. Hay que dejar actuar a la justicia.

—¿Le preocupa el trasvase directo de votos del PP a Ciudadanos?

—Es un caso a analizar, muy parecido al de Podemos. Le faltan cuatro meses para que le pase lo mismo. Me da la sensación que el voto a Ciudadanos puede ser cómodo porque Albert Rivera cae simpático, pero no sabemos qué propuestas tienen para la ciudad. Solo piensan en las elecciones generales y dependen absolutamente de su líder. El voto al PP es el más responsable porque sí tenemos proyecto, experiencia y soluciones, Ciudadanos supedita sus decisiones a Barcelona y sus grandes propuestas son subir el IVA al sector turístico y agroalimentario o legalizar la prostitución y las drogas…, es para reflexionar ese voto.

—Sin mayoría absoluta, ¿cómo se va a articular la política de pactos?

—La alcaldesa ha sido clara: trabajamos con la ilusión de sacar el máximo apoyo ciudadano para gobernar esta ciudad y mejorar, como hasta ahora, las necesidades de los barrios e inyectando el orgullo de ser valencianos en cada iniciativa. Las encuestas son diferentes y reflejan que el PP baja aunque no sabemos cuánto. Ahora bien, si después del 24-M son necesarios acuerdos, será entonces cuando se planteen en función de lo que quieran los valencianos, aunque ello fuera irnos a la oposición.

—¿Le gustaría ser alcalde?

—Todo el mundo desde que entra en un Ayuntamiento ejerce las responsabilidades de su delegación como si fuera el alcalde. Soy valenciano, he nacido y vivido aquí toda la vida y sería un orgullo, pero lo que realmente deseo, confío y espero es que Valencia siga gobernada por el Partido Popular y encabezada por Rita Barberá. Es una mujer con capacidad de organización y liderar equipos como he visto a pocos, sin que haya ningún tipo de desavenencias en 24 años. Su visión de futuro sobre la proyección y las necesidades de la ciudad y sus ganas de trabajar son inmensas.

—¿Se ha deteriorado la relación con los diferentes colectivos en pleno descrédito de la clase política?

—Quiero destacar la buena respuesta de los doscientos colectivos con los que nos hemos reunido para analizar la legislatura. Lo fundamental es que nos han aportado interesantes ideas para la confección del programa electoral que van a ser tenidas en cuenta.

—¿Cómo ven la ciudad los vecinos?

—Consideran que las instalaciones en Valencia son muy buenas y que hay que hacer un esfuerzo por mantenerlas y mejorarlas. La ciudad tiene buenas dotaciones, por encima de la media española: hemos puesto en marcha más de mil en veinte años.

—¿Qué cuestiones esenciales recoge el programa electoral del PP?

—Hay propuestas para mejorar la participación pero dentro del propio sistema que ha permitido aflorar las cuestiones irregulares por lo que no hay que cargárselo como pretenden otros partidos, sino mejorarlo para dar más voz a los ciudadanos. Y pretendemos hacer una ciudad sostenible económica y medioambientalmente fruto de la experiencia que es una cuestión muy importante para gestionar un Ayuntamiento.

—¿La próxima será la legislatura del Cabanyal?

—Estoy convencido de ello, va a ser la mandato del Cabanyal, de la Marina Real o del Parque Central donde la semana que viene empiezan las obras y es una infraestructura clave para la ciudad. Hemos parcelado las actuaciones para hacerlas viables económicamente, empezamos las obras y eso es bueno porque apremiará la continuación de las siguientes fases, como pasa con la solución ferroviaria con el canal de acceso y la estación soterrada para después afrontar el canal pasante, ya que sumará más de dos mil millones de euros y ahora es difícil.

—¿Qué opina de las denuncias de EU sobre las licencias del Cabanyal?

—Demagogia pura. Cuando autorizamos urbanizar un pequeño vial en Doctor Lluch para dar acceso al polideportivo se fueron a los tribunales y ahora por lo contrario, porque no hemos dado otras licencias y dicen que se podían dar con anterioridad. Hay una actuación de la oposición para intentar paralizarlo todo, como en el Cabanyal.

—¿Preocupa la solución final del nuevo Mestalla a nivel de tráfico?

—No, porque los partidos son una vez a la semana y suponen cuatro horas para la ciudad, lo que es perfectamente asumible. El tráfico será mucho más fluido que lo que ahora sucede en la zona del viejo Mestalla. Los acuerdos con la EMT y con FGV para reforzar con mayores servicios y la coordinación de los operativos de Policía Local para para regular el tráfico será más que suficiente.