El presidente catalán, Artur Mas, en una imagen de archivo
El presidente catalán, Artur Mas, en una imagen de archivo - efe
desafío soberanista

Mas inyecta cuatro millones en dos años para fomentar el catalanismo en Valencia

Acció Cultural del País Valencià y Escola Valenciana, críticas con el PP, han recibido las subvenciones más altas

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La Generalitat de Cataluña ha destinado más de cuatro millones de euros para fomentar el catalanismo en la Comunidad Valenciana desde 2012, el año en el que Artur Mas dejó a un lado sus ambigüedades y anunció su propósito de impulsar una consulta independentista.

A pesar de que las tesis secesionistas apenas gozan de respaldo en la Comunidad Valenciana, el Ejecutivo de Artur Mas no ha escatimado recursos económicos para extender sus postulados.

Las injerencias territoriales y el pulso soberanista han dinamitado la relación entre el Gobierno catalán y el valenciano. Si en 2011 Artur Mas y Alberto Fabra hacían frente común por la reivindicación del Corredor Mediterráneo, en la actualidad la interlocución es nula.

Sin embargo, el escenario político que pueden dejar las elecciones autonómicas del próximo 24 de mayo en las Cortes Valencianas abre la puerta a un clima de connivencia con los postulados catalanistas. De hecho, el PP se quedó solo en la defensa de la Ley de Señas de Identidad que persigue como objetivo básico evitar que el próximo Consell que salga de las urnas otorgue subvenciones a las entidades que durante los últimos cuatro años se han nutrido de las ayudas de la Generalitat de Cataluña.

El sábado 25 de abril las calles de Valencia albergaron una manifestación auspiciada por Acció Cultural del País Valencià (ACPV) en la que se reclamó un «cambio político» en la Generalitat. Esta entidad ha sido, de largo, la más beneficiada por la política de subvenciones del Ejecutivo catalán. Conforme ha relatado en exclusiva ABC, Artur Mas ha ordenado el pago de la cuota de la hipoteca de la sede de ACPV en las anualidades correspondientes a 2012, 2013 y 2014. En total, más de 2,1 millones de euros para costear la adquisición del edificio «El Siglo». Un inmueble que ha albergado durante estos años actos de apoyo a las formaciones de izquierdas.

Todos los partidos de la oposición salvo Ciudadanos han expresado su rechazo a la ley que impide promocionar el catalanismo con fondos públicos. Podemos ha anunciado que la derogará. PSPV, Compromís y Esquerra Unida ya rechazaron la ley en el Parlamento.

Al margen de pagar la hipoteca, el Gobierno catalán ha mimado especialmente a ACPV, cuyo líder histórico, Eliseu Climent, abogó por un «efectó dominó» del proceso independentista en la Comunidad Valenciana.

Al margen de las ayudas directas, otras entidades situadas en la órbita de ACPV, como la Fundación Ausias March, la ACV Tirant lo Blanc y Edicions del País Valencià S.A. –la firma editora de publicaciones como «El Temps»– reciben también subvenciones. Precisamente, otra de las líneas estratégicas de las subvenciones otorgadas por Artur Mas durante su etapa al frente de la Generalitat pasa por el respaldo a medios de comunicación que emplean el catalán en la Comunidad Valenciana.

El hermano de Ximo Puig

En este sentido, la red de empresas en las que figura como consejero delegado el hermano del secretario general del PSPV y candidato socialista a la Generalitat, Ximo Puig, también han sido agraciadas con la generosidad del Gobierno catalán. Comunicacions del Ports S.A. y Mas Mut Producciones SLU han percibido en los dos últimos años una ayuda cercana a los 125.000 euros, destinada a las emisoras Nord Televisió y Els Ports Ràdio, así como a la página web «comarquesnord.cat».

Otro fijo en el listado de las subvenciones es Escola Valenciana, con ayudas públicas de la Generalitat de Cataluña por importe de 321.000 euros entre los ejercicios 2012 y 2014. La entidad se ha mostrado especialmenta crítica con el Consell, hasta el punto de que existe una denuncia en la Fiscalía de Menores –adelantada el pasado lunes por ABC– por el uso de niños en uno de los actos de las «Trobades» en la que se realizaron pintadas y mofas sobre fotografías de dirigentes del PP y de UPyD.