La alumnas del Dance Center
La alumnas del Dance Center - rober solsona
cultura

Bailar al ritmo de la calle

ABC visita el Dance Center, una de las academias pioneras del hip-hop de España, situada en Valencia

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Las encontramos sudando, de buena mañana, ataviadas con su uniforme de competición: top y minifalda, rodilleras, botas militares, coleta alta y carmín rojo en los labios. Esta docena de adolescentes prepara su participación en el Rock-Up de Madrid, una de las principales competiciones de baile urbano en España. Frente a ellas marca los pasos Verónica Mejía, directora del Dance Center, la primera escuela de Valencia especializada en baile hip-hop. Cinco años después de abrir sus puertas, esta academia cuenta ya con 300 alumnos y se ha hecho un buen nombre en el mundillo. Se ha convertido en una buena cantera profesional. De sus aulas han salido bailarines para videoclips, musicales como «¡Hoy no me puedo levantar!» o espacios televisivos como «Fama ¡A Bailar!». El Dance Center también es la empresa organizadora del Urban Beat, un campeonato que concita más de 3.000 asistentes cada mes de junio y está presidido por un jurado de coreógrafos procedentes de la cuna del gremio, Estados Unidos.

La academia es un hervidero de la mañana a la noche. Hay grupos para todo tipo de edad y condición: desde niños hasta señoras de sesenta años. Desde jóvenes atléticos que ensayan siete horas al día con el propósito de hacer del baile su profesión, hasta personas sin cuerpos esculturales que buscan un modo de divertirse. Y es que en la danza urbana todos los perfiles tienen cabida. «Es más importante el tesón y la fuerza que ser alta, delgada y joven», explica Mejía. «A veces, cuanto más común es tu aspecto, más te quieren para bailar».

Un sinfín de estilos

El «hip-hop» hace referencia a toda una cultura urbana que engloba graffitti, música, baile e incluso una forma de vestir. Es un mundo en constante evolución, que se nutre de las nuevas tendencias que surgen en la calle, posteriormente fagocitadas por la industria. El origen de los 16 estilos que se imparten en el Dance Center de Valencia (funk, new style, gansta, lirical jazz, waacking, L. A. style, dance hall, house, sexy style…) no es académico, aunque también integra técnicas del baile contemporáneo o el clásico. Estos subgéneros nacen a menudo en las discotecas; de ahí pasan a las academias más punteras de Los Angeles o Nueva York, donde los grandes coreógrafos le dan forma y dispersan la nueva tendencia por el mundo a través de sus alumnos. Estos «maestros de maestros» –gente como Ian Eastwood, Gigi Torres o Jerome Esplana- son los que forman los equipos de baile de estrellas como Beyoncé, Britney Spears o Madonna. Y sí, bailan mejor que ellas. «Su trabajo es arropar al artista sin robarle protagonismo. De eso ya se encarga el coreógrafo», apunta Mejía, para quien Justin Timberlake es el cantante con mejores dotes naturales para el baile que existe desde Michael Jackson.

Esta coreógrafa tiene claro que el reciclaje de los profesores es vital. «Para que el hip-hop se mantenga vivo en España es necesario viajar y estar muy al día. Ahora los alumnos aprenden muy rápido siguiendo los tutoriales que hay en Youtube. Nosotros como profesores tenemos que esforzarnos por ir un paso por delante».

En este sector, la competencia es feroz y el salto a la vida profesional llega después de mucho trabajo (si es que llega alguna vez). Hasta que ese momento se produzca, ellos lo dan todo sobre el parqué. Nunca sabes quién puede estar mirándote al otro lado del cristal.