Tita Torró posa en las instalaciones de la Academia Juan Carlos Ferrero en Villena, donde ha pulido su tenis
Tita Torró posa en las instalaciones de la Academia Juan Carlos Ferrero en Villena, donde ha pulido su tenis - ROBER SOLSONA
DEPORTE FEMENINO

Tita Torró: Savia nueva en el tenis

Tita Torró progresa con fuerza en el circuito WTA mientras afina su potente estilo con una derecha granítica y un gran revés

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Cuando arma la derecha y suelta el golpe, la bola coge una velocidad y una aceleración rotunda. Ha pulido una potente diestra y un notable revés. Se confiesa competitiva y agresiva en el juego. Lo dice, en la distancia corta, en una conversación reposada tras una jornada de entrenamiento allí donde se ha ido curtiendo como tenista, en la Academia Juan Carlos Ferrero, con calidez en su discurso, siempre abrazado al tenis. A María Teresa Torró-Flor (Villena, Alicante, 2/5/1992) se le conoce en el circuito WTA, al que accedió hace ya dos años, como Tita Torró. Cauta y humilde cuando escruta el horizonte, progresa en la praxis torneo a torneo con esa derecha voraz, mientras sigue afinando su tenis: «Cuando coges desde pequeña un estilo, y sabes cuál es tu forma de jugar, trabajas en pulirlo. Soy agresiva. Intento acabar las jugadas en la red. Tiro bastante con mi derecha y mi revés. Y suelo ir para adelante».

Tita es una de las cinco raquetas nacionales que se encuentra en el top 100 de la WTA. Tiene planes. Y los cuida junto con su entrenador César Fábregas. «En el día a día, quiero centrarme mucho en seguir mejorando como tenista y en seguir trabajando en las cosas que no me están saliendo muy bien. A largo plazo, me gustaría acabar el año entre las cuarenta mejores del mundo -actualmente ocupa el puesto 89-. Lo principal es ir paso a paso, centrarme en mi juego e intentar mejorar», subraya la tenista alicantina.

Lleva empuñando una raqueta desde que tenía tres años. Compartió fines de semana enteros jugando sin parar y disfrutando con sus padres y su hermana. Tenía once años cuando Antonio Martínez Cascales vio en ella una tenista en potencia. Comenzó a entrenar en la Academia de Juan Carlos Ferrero. Y progresivamente, lo que empezó siendo un juego, enganchada ya al deporte y a su apreciado tenis, se fue convirtiendo en esa apuesta de futuro que hoy es su profesión. «Es cierto que ahora, más estando en el circuito WTA, el nivel de profesionalidad es alto. Pero en parte lo sigo disfrutando como un juego», cuenta.

¿Qué vio Cascales en ella? «Desde pequeña jugaba fuerte. Tenía en mi juego algo similar al de los chicos en cuanto a que tengo la derecha que coge mucha velocidad y mucha aceleración. Era y soy muy agresiva. Quizás vio que era muy competitiva. Me gustaba ganar a todo. Quizá vio esos componentes de la competición. Y luego la ilusión que tenía, el disfrutar con el entrenamiento de cada día», narra Tita, que en los primeros años basó el trabajo en el tenis, para luego ir incorporando lo físico y lo mental, que «cuando entras en el circuito WTA se desarrolla a un nivel altísimo. Tienes que hacerlo perfecto para conseguir cosas».

Dos nombres figuran preferentemente entre sus referencias. Sus tenistas de cabecera. Ingresar en la Academia le dio para seguir muy de cerca a Juan Carlos Ferrero: «El tenis me enganchó en sí mismo. Pero me ayudó mucho la figura de él -Ferrero-. Le seguía desde muy pequeñita y me impresionó ver todo lo que ha conseguido. Entrenabas cerca y te hacía pensar: ‘Yo quiero ser como él’. Siempre ha sido una referencia. De chicos, siempre me he fijado en él. De chicas, me gusta mucho Justine Henin. Ese tipo de juego que tenía, que era un poco diferente. Otro estilo respecto a Sharapova o Serena Williams, que juega muy recto. Henin fue de las que más me gustó».

«El tenis lo es todo»

Destaca la tenista de Villena el momento del tenis femenino español. «Somos varias las jugadoras que estamos en el top 100 y creo que es algo importante para nuestro deporte. No se valora mucho, pero poco a poco vamos a más. Carla -Suárez- está la 17; Garbiñe -Muguruza-, la 24; Silvia -Soler-, la 69; y Lara -Arruabarrena-, la 91», defiende Tita, que hasta la fecha gozó especialmente 2012. Regresó de una lesión. Batió de largo el récord de victorias consecutivas en tierra batida, con 36 triunfos, superando a Conchita Martínez y Arantxa Sánchez Vicario. Y accedió al circuito WTA.

Sueña con seguir progresando y por qué no representar a España en los Juegos Olímpicos de Río. Y crecer en un deporte que «para mí lo es todo. Me ha dado muchas cosas positivas. Me hace disfrutar cada día. Me hace superarme cada día. Me hace buscar objetivos y conseguirlos, y si no se consiguen el encontrar fuerzas para alcanzarlos. Me ha enseñado lo que es la disciplina, el esfuerzo y el trabajar para conseguir retos».

Fundamental en su camino es César Fábregas, el entrenador con el que ya acumula siete años de labor en el tenis: «Sabe perfectamente en cada momento cómo estoy dentro y fuera de la pista. Le debo muchísimo. Está teniendo mucha paciencia conmigo ahora que es más complicado con el WTA. Confía mucho en mí y hacemos un buen equipo».