Lidón Muñoz reposa reflexiva en la piscina olímpica del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat
Lidón Muñoz reposa reflexiva en la piscina olímpica del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat - INÉS BAUCELLS
DEPORTE FEMENINO

Lidón Muñoz: Técnica pura en el agua

Lidón Muñoz, nadadora especialista en crol y en espalda, afina su búsqueda por alcanzar sus retos internacionales

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«Mi calle y yo», piensa el nadador cuando afronta ese instante previo al salto al agua, a la conexión íntima con la piscina para luchar consigo mismo y con quienes buscan veloces la mejor marca por esas vías paralelas hacia el éxito. Lidón Muñoz del Campo (Castellón, 3/12/1995), especialista en crol y espalda, se rinde cuentas a sí misma. Escruta en cada entrenamiento, en cada momento de competición qué es lo que puede hacer «para mejorar un poquito más». Reconoce que trabaja cada detalle, que trata de forma minuciosa todo lo que debe hacer dentro y fuera del agua para alcanzar sus ensoñaciones: la internacionalidad absoluta y por qué no los Juegos. «Voy pasito a pasito cada día», cuenta en una conversación cálida, cercana, sincera, repleta de los valores que le han ayudado a formarse, a pulirse desde la natación, en la que empezó a chapotear con tres años.

Comenzó a destacar pronto en la piscina del CE Mediterrani -antes CN Castalia Castellón-. Progresó del chapoteo de los tres años a que con ocho ya le introdujesen en un grupo de niños un año mayores que ella. Y de ganar en provinciales pasó a hacerlo en nacionales con doce años cuando comenzó a doblar sesiones e intensificar los entrenamientos. Se desarrolló muy rápido; ya pasó de 1’8 a 1’1 en 100 metros espalda. Ganó un campeonato de España infantil y fue seleccionada para el FOJE (Festival Olímpico de la Juventud Europea). Estuvo cerca del podio con un quinto puesto. Mejoró en la siguiente edición con un cuarto. Por fin, y es un recuerdo que guarda especialmente satisfecha, en su último año junior logró el tercer puesto, repetido en la prueba de relevos.

Con catorce años se encontró con el que sería el punto de inflexión en su carrera deportiva: «Me llegó una carta en la que me decían que estaban interesados en mí para comenzar a entrenar y tener un seguimiento en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. Ahora lo pienso y no me costó decir que sí porque me hacía mucha ilusión que me ofreciesen una oportunidad tan grande. La gente me decía: ‘vas a entrenar mucho; vas a hacer muchos metros’. Pero tenía claro que quería y que podía. Fue la mejor decisión de mi vida».

Lidón vive desde hacecinco años en el CAR de Sant Cugat, desarrollando una vida de alto rendimiento deportivo. «¡He aprendido tantas cosas! No sólo en cuestión de rendimiento, sino cómo llevar el día a día, cómo buscar un poquito más, que nunca sea suficiente, que siempre tengas ganas de ese algo que mejorar», subraya orgullosa.

La nadadora, integrante del equipo del Proyecto FER, estudia en paralelo Medicina en Barcelona. Significa la importancia de que el deportista no sólo progrese en su disciplina, sino que además, con la dinámica y el ritmo que pueda llevar, desarrolle también su formación académica: «Se puede compaginar. Es cuestión de organizarse, de ser constante, de saber qué tienes que hacer para llegar a los exámenes. Pero el asunto es que se puede compaginar, buscando cada uno su paso, su ritmo. El caso es que cuando debas dejar el deporte de elite tengas avanzado todo lo que puedas».

Sana ambición

La nadadora castellonense remarca meridianamente que su prioridad es la natación. «Es mi preferencia. Lo que quiero perfecto es la natación. Es lo que hace marcarme objetivos. En mi experiencia vital, creo que si no hubiese nadado no sería ni parecida a como soy ahora. Me ayudó a madurar ya con catorce años cuando me vine aquí. Al final, te da una educación y una forma de ser que yo no cambio por nada», explica.

Destaca Lidón valores aprendidos como «el querer ir a más, el superarte a ti mismo, el competir con sana ambición». De una técnica brillante en la piscina, estudiosa de lo suyo, trasladando siempre a sus compañeros sus «truquis», reconoce que le falta ese punto para ser voraz en el agua, creyendo en sí misma.

La joven nadadora tiene retos por cumplir y, por lo pronto, rebusca en el día a día cómo el trabajo puede llevarle a «conseguir una marca para los Juegos Olímpicos. Pienso en ello, pero debo ir pasito a pasito. Preparo ahora el campeonato de España Open, que además es clasificatorio para el Mundial». En crol, buscará la vía de los relevos, por el 4x200, para, por qué no, alcanzar un sueño, por el que también podría luchar en espalda. Nada con Merche Peris y Duane da Rocha. «Hay dos plazas para los Juegos, tendremos que estar muy bien porque ellas son magníficas».