Imagen de archivo de las Cortes Valencianas
Imagen de archivo de las Cortes Valencianas - rober solsona
sondeos autonómicos

El PSPV necesitaría de un cuatripartito contra natura para gobernar en 2015

La irrupción de Podemos hace que el tripartito con EU y Compromís ya no baste para imponerse al PP de Fabra

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A ocho meses de las elecciones todos los partidos políticos están analizando sus niveles de apoyo ciudadano en la Comunidad Valenciana. Atendiendo a los sondeos internos realizados por las formaciones con opciones de entrar en el parlamento autonómico el panorama es de total incertidumbre, aunque se puede vaticinar que solo una alianza contra natura que incluiría al PSPV y Podemos cambiaría el gobierno, ya que el tripartito ensayado con Compromís y EUPV no tendría suficientes escaños.

La volatilidad de la política actual no permite augurar porcentajes a medio plazo, ya que el descontento entre la ciudadanía es evidente y fruto de esa decepción surgen formaciones como Podemos, que emerge con la misma rapidez que luego se diluyen cuando se hurga en sus programas de gobierno. En la Comunidad, además de las nuevas formaciones, existe un factor nacionalista en los partidos izquierda que complica más las predicciones.

Los dirigentes del PPCV, PSPV, Compromís, EUPV, UPyD, Ciudadanos y Podemos -todos ellos en la carrera por alcanzar la representación mínima del 5% en las Cortes autonómicas- ya tienen hechos unos cálculos que, de media, darían una mayoría de izquierdas por adición, con unos 52 diputados.

Esa fotografía está sujeta a los cambios de los próximos ocho meses básicamente en la economía (crecimiento, estancamiento o recesión); así como los de regeneración política y los de liderazgo, ya que salvo el PSPV y el PPCV todos los demás partidos están al albur de la celebración de primarias. Es por ello que la ecuación que apunta a una mayoría en la suma de formaciones de izquierda que podría relevar al PPCV al frente de la Generalitat aún es frágil.

El PP remonta

Las cuentas de los populares -procedentes de un sondeo mensual elaborado desde la dirección nacional- indican que ahora mismo tendrían un apoyo del 34%. La tendencia, no obstante, es alcista y la proyección que manejan en Génova es que se alcanzará el 37% de los apoyos, que supondría una caída de trece puntos respecto a 2011, y que le otorgaría entre 41-42 escaños. En el mejor escenario, llegarían a los 850.000 votos en las elecciones de mayo, unos 350.000 votos menos que hace cuatro años. Esta cifra es insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta, que en las Cortes Valencianas está en 50 diputados.

El PSPV está con el pulso débil. Si en las europeas su apoyo se desplomó hasta el 22%, seis puntos por debajo de las autonómicas de 2011, ahora parece que siguen en ese porcentaje o en un pírrico 21%, lo que se traduciría en 24-25 escaños, según los últimos datos que manejan en Blanquerías. La sangría que está sufriendo la formación que tiene Ximo Puig no se ha detenido por culpa del efecto de Podemos. Su previsión más optimista les daría unos 480.000 votos dentro de ocho meses, lo que supondría una caída de casi 200.000 respecto a 2011.

Compromís, por su parte, asiste con preocupación a la atomización del voto de la izquierda, y en su última proyección veían como sus apoyos se situarían en torno al 8-9% y en la barrera de los 180.000 votos, prácticamente la misma cifra que obtuvieron en 2011, frenándose así una escalada que, demoscópicamente, parecía incontestable al principio de la legislatura. Obtendría 8 escaños.

La formación Podemos es la que irrumpiría con más fuerza dado que es la última que ha llegado a pescar en el caladero del descontento. Su porcentaje de apoyo en la Comunidad en unas elecciones autonómicas estaría ahora, según las encuestas de las dos formaciones mayoritarias, en el entorno del 15% lo que le supondría unos 13 escaños y unos 210.000 votos.

EU, en peligro

A partir de ahí, nadie tiene garantizada su presencia en las Cortes. Esquerra Unida, que empezó con fuerza la legislatura, es la que más sufre la presencia de Podemos y apunta a una alianza para salvar su presencia parlamentaria. Obtendría un 5,7% de apoyos, unas décimas por debajo de lo que obtuvieron en 2011. Los votos apenas llegarían a los 100.000 y la tendencia les señala como «sufridores» para tener plaza en las Cortes en la que entrarían con 6 escaños.

En parecida situación estaría UPyD, que en plena división para elegir a su líder, estaría en un apoyo del 5,1% y con 5-6 escaños fruto de los 90.000 votos. Ciudadanos quedaría fuera con un 3,7%, aunque está pendiente una posible alianza con la formación magenta.

Por tanto, la radiografía que proporcionan los partidos con sus encuestas actualizadas es que el PP podría llegar hasta los 42 escaños, y queuna eventual alianza con UPyDles llevaría hasta los 47-48 escaños, a dos de la mayoría absoluta. Los partidos de izquierdas, sumando todos sus apoyos, llegarían a los 51-52.

En ocho meses se sabrá si el PPCV puede seguir gobernando, siempre en minoría según los sondeos propios, o cuatro formaciones muy diversas ideológicamente se alían para acabar con dos décadas de gobierno popular.