A PUNTO

Dique de contención

«En esa amalgama tripartita veo la trampa en la que puede caer el PSPV»

JIOSÉ LUIS TORRÓ
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SABEN los dirigentes del PPCV que las posibilidades de seguir al frente de la Generalitat, tras las elecciones a celebrar dentro de diez meses, son más bien escasas. La sangría de votos sufrida en las europeas (amarga victoria) fue el cómputo real de la que se avecina, mucho mas demoledor que cualquier intuición o predicción demoscópica. El presidente del PP provincial, Alfonso Rus, ha mantenido hasta hace unos meses la tesis de que las elecciones podrían ganarse si la Generalitat pagaba a sus proveedores. Y la Generalitat no solo no paga, sino que además sigue recibiendo de Montoro desaires y desprecios que son su canallesco modo de sumarse a la creciente y contagiosa demonización que viene sufriendo la Comunidad. Aquí y ahora, los únicos que parecen mostrar interés por nuestras cosas son los dirigentes de la mayor parte de los partidos presentes en el Parlamento de Cataluña, léase CiU, ERC, ICV y CUP, que aprovechan cualquier circunstancia para hacer proselitismo a favor de los países catalanes. Caso aparte es el PSC que sigue sufriendo las consecuencias del marasmo ideológico del que formó parte tripartita y que le ha llevado a verse inmerso en un concurso de acreedores.

Cuando el presidente Fabra hablaba el jueves en FAES del peligro que supondría que la Comunidad dejase de ser «un dique de contención a la expansión independentista» las reacciones no se hicieron esperar. Saltaron a la palestra todos los protagonistas del tripartito («de izquierdas y procatalanista», según precisión de Fabra) y que se considera en condiciones de acceder al poder autonómico. Marga Sanz y Enric Morera replicaron de inmediato haciendo referencia a lo que consideran tópico fantasma del pancatalanismo, pero no aprovecharon el momento ni la circunstancia de desmarcarse de su línea de pensamiento, que como es sabido y así está declarado y manifestado, es del todo coincidente con los postulados de los partidos catalanes pro-països. En esa amalgama tripartida veo la trampa en la que puede caer el PSPV. Si sus dirigentes no se deciden a establecerse por su cuenta, bien lejos de las hipotecas que le supondrán aliarse con el nacionalismo, acabarán sufriendo las mismas consecuencias que ahora tienen atorado al PSC, al que su acceso al poder tripartito le ha supuesto funestas consecuencias. El socialismo valenciano tiene que decidir qué parte del dique quiere ser, antes de verse afectado por el turbión del que nos advierten los más sensatos predictores políticos.