Imagen de los trabajos de restauración de los frescos de San Nicolás
Imagen de los trabajos de restauración de los frescos de San Nicolás - mikel ponce
cultura

Sacan a la luz frescos originales de la Iglesia de San Nicolás

Las pinturas de Dionís Vidal podrán contemplarse nuevamente en otoño de 2015

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Los frescos originales de la Iglesia de San Nicolás de Valencia, pintados por Dionís Vidal a finales del siglo XVII, podrán contemplarse nuevamente en otoño de 2015 gracias a un proyecto llevado a cabo por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Arzobispado con apoyo de la Fundación Hortensia Herrero, que ha aportado 2,5 millones de euros al proyecto de restauración general del templo, cerca de un millón correspondientes a la fase actual.

La directora de esta actuación e investigadora del Instituto de Restauración del Patrimonio de la UPV, Pilar Roig, ha dado a conocer este viernes los primeros resultados de los trabajos que permitirán "recuperar una obra del patrimonio cultural valenciano de valor incalculable". "Estamos conmovidos, es una labor de investigación continua y de disfrute constante", ha subrayado.

El proyecto engloba la consolidación del soporte y del estrato pictórico (sellado de grietas y fisuras, micro-anclajes y aplicación de aglomerantes); limpieza (eliminación de polvo, materiales adheridos y sales insolubles); tratamiento de lagunas y reintegración estética (reconstrucción volumétrica en tallas y ángeles, reintegración cromáticas de lagunas en pintura y estucos) y trabajos de apoyo (seguimiento y control de la restauración).

Los trabajos corren a cargo de un equipo interdisciplinar en el que participan cerca de 30 personas del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la UPV, asesorados por expertos de otros campos académicos y reputados expertos internacionales como el restaurador de la Capilla Sixtina, Gianluigi Colalucci, entre otros.

En una primera fase de diagnóstico, se elaboró un informe sobre el estado de conservación que constató el "preocupante deterioro en todo su conjunto" y determinó que las pinturas sufrían un oscurecimiento generalizado de toda la superficie, tenían parte de su policromía alterada, zonas blanquecinas y manchas irregulares.

El arquitecto Carlos Campos ha resaltado el "devenir constante de modificaciones" sufrido por este templo acabado en el siglo XV, cuya decoración pictórica data de 1700 según una de las pinturas sacadas a la luz. Entre estas reformas ha citado la realizada a finales del siglo VII, con revestimiento de Juan Bautista Pérez Castiel y la impulsada a mediados de XIX para devolverle su aspecto gótico y en la que José Renau (padre de Josep Renau) repintó los frescos originales.

Según Pilar Roig, ahora se trata de "eliminar esos repintes del siglo XIX que ocultaban el original de 1700" y, en ese proceso, han podido comprobar cómo Vidal, discípulo de Antonio Palomino, "ejecutó al pie de la letra el programa iconográfico de su maestro, que plasmó en su Tratado pictórico y escala óptica".

Autorretrato

Otro de los descubrimientos ha sido que éste se autorretrató junto a su maestro en el muro hastial, donde pintó a los evangelistas San Lucas y San Marcos y, de acuerdo con el tratado de Palomino, a Calixto III, que "debió desaparecer al recuperar en épocas posteriores la visión del rosetón neogótico desde el interior del templo", apunta.

En la actualidad, trabajan en los dos primeros tramos de la nave, con un andamio que permite actuar en distintas alturas a la vez y que, a medida de que completen fases de la restauración, se irá desplazando hacia la zona del ábside, ya restaurada.