Duro camino hacia la elite
Rebeca Cotano, Laura Chahrour, Marta Camarasa, Sara Saiz y Mireia Martínez, del Ros Casares Godella, posan en unas instalaciones de basket de la Fundación Deportiva Municipal - MIKEL PONCE
DEPORTE FEMENINO

Duro camino hacia la elite

Ana Belén Álvaro y Marina Ferragut, referentes en la historia del basket femenino, buscan el impulso del Ros Casares Godella

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Inolvidable es ya la imagen de Pepu Hernández y su proclama por el BA-LON-CES-TO. Un triunfo histórico para el deporte español y una recarga mayúscula de avales para ensalzar la disciplina de la canasta. Pero aún se podría añadir a la formulación del que fuera seleccionador nacional: FE-ME-NI-NO.

Las mujeres también han tenido y tienen un papel fundamental en este deporte -no hay que perder el pulso y seguir apoyando para permitir que haya futuro-. Y no es una cuestión única del combinado nacional o de jugadoras de primer nivel, sino también de clubes con rango. En fin, los que resisten a la crisis, pues la máxima categoría del basket femenino tuvo a dos mayúsculos exponentes que llegaron a convertirse en campeones de Europa. El original Dorna Godella (1992 y 1993) y el Ros Casares Valencia (2012). Arraigados ambos en la Comunidad Valenciana, que acabó quedándose sin equipo en la elite. Otro campeón continental español, entidad que sigue en activo, fue el Perfumerías Avenida (2011).

¿La crisis? ¿Una decisión demasiado taxativa? Faltan apoyos empresariales o personales al menos para mantener un proyecto, quizás no tan potente como el del Ros, de un club valenciano entre las mejores. Como suele suceder, fue una ejecución dramática, pero sin un nuevo proyecto solvente, viable, posible. Falta valentía y ganas de apostar por que vuelva a haber baloncesto femenino autonómico en la elite.

Ana Belén Álvaro «Aba» (Cuenca, 24/4/1969) y Marina Ferragut (Barcelona, 11/2/1972), entrenadora y preparadora ayudante, respectivamente, del Ros Casares Godella trabajan con el proyecto del equipo senior en Liga Nacional para que vuelva a existir un equipo valenciano en la Liga Femenina. Dos jugadoras clave en la historia del Dorna y del Ros, internacionales, con envidiable palmarés, que ahora trasladan sus conocimientos y cuidan un proyecto, que en todo caso exigirá recursos y apoyos para que sea efectivamente viable para alcanzar la elite, por mucho talento y trabajo que haya.

«Ros Casares apuesta por un equipo de cantera, que gestiona Godella, y esto entendemos que se desarrollará a largo plazo. Es un proceso costoso, pero hay materia prima para tener jugadoras profesionales», explica Ferragut, mientras que Aba concreta que «es importante que las jugadoras adquieran un compromiso con un objetivo y con un proyecto. Como en todos los proyectos, no acaban las que empiezan, pero siempre se mantiene una base sobre la que han comenzado».

Hay materia prima

Dos figuras del baloncesto femenino que coinciden en que «estamos apoyando al máximo para que vuelva a haber basket femenino valenciano en la elite. Creemos que es posible. Hay jugadoras. Hay aficionados. Pero hay que dar el paso en cuanto a los medios económicos. Creo que un proyecto bien hecho, bien invertido y gestionado es muy viable». El tándem del Ros Casares Godella advierte que «también hay otros clubes que están trabajando el baloncesto femenino como son el Claret o el Pilar en Valencia, el San Blas en Alicante o el Nou en Castellón».

Aba y Marina focalizan su esfuerzo en preparar a «un buen grupo, una buena materia prima. La cuestión es que están en el paso del salto a categoría senior, están en maduración y a corto plazo tendrán que ir decidiendo si quieren dedicarse al alto rendimiento con lo que ello conlleva», apunta Aba, al tiempo que concreta que «lo más importante que les intentamos trasladar Marina y yo, porque lo hemos vivido desde muy jovencitas, es que todo éxito cuesta un gran sacrificio. Nada es regalado».

«Técnicamente han trabajado bastante. Son buenas jugadoras. Tienen buenos físicos. Pero a nivel táctico, a nivel baloncesto, les falta mucho por trabajar. A la vez les inculcamos la disciplina, el sacrificio, el trabajo, la tolerancia, la honestidad...», significa Marina.

Defienden ambas que se centran en las jugadoras y en sacar adelante un proyecto deportivo que se les planteó para el impulso del baloncesto femenino. Sin embargo, cuál es el fondo del convenio entre Ros Casares y Godella. «La verdad es que nosotras en realidad no tenemos una respuesta clara. Un día me comentan que existe la posibilidad de un proyecto muy interesante para impulsar el baloncesto femenino aquí. Pregunté por el proyecto. Es un acuerdo por el que las chicas de Ros Casares junior que suben a senior, la mayoría, pasa a ser gestionado por Godella. ¿El futuro del proyecto? No está claro», subraya Aba.