Un estudio revela que los desahuciados sufren estrés postraumático

Esade y Caritas alerta del «colapso emocional» de las personas forzadas a abandonar su vivienda

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Resulta fácil adivinar el quebranto emocional que tiene que sufrir una persona cuando se ve obligada a abandonar su vivienda por un proceso de desahucio. Aun sin llegar al caso extremo y trágico de los suicidios que se han ido conociendo, las personas desahuciadas sufren un "colapso emocional" y un "estrés postraumático" similar al de las personas que han sufrido un accidente de coche.

Es parte de las conclusiones de un estudio elaborado por Esade y la Fundación Innovación, en colaboración con Caritas, y que concluye, además, que durante todo el proceso apenas algunas organizaciones sociales sirven de apoyo a estas personas ante la inacción de la administración.

El profesor de Esade Joan Ramis ha explicado que el estudio, el primero que analiza de manera cualitativa las emociones y los sentimientos de los afectados, concluye que además del problema que supone quedarse sin vivienda, las personas desahuciadas pueden experimentar también sentimientos de "culpabilidad y vergüenza", lo que conduce a menudo al "abatimiento" y al "colapso emocional". Para Ramis, en ese estado, las personas "son incapaces de tomar decisiones y de encontrar salidas a su situación", lo que agrava más el trance por el que pasan.

Según el profesor Ramis, el estudio detecta un doble fallo del sistema: por un lado un fallo del mercado, "por la posición dominante de la banca", y por otro un fallo en la administración pública, "que no corrige" esa disfunción "y se muestra incapaz de paliar sus efectos y de ayudar a los afectados".