«Hay cuerdas que no atan, sino que liberan»
Pedro Solís con algunos de los galardones conseguidos por sus trabajos - abc
pedro solís, productor de tadeo jones y ganador de un goya por «la bruxa»

«Hay cuerdas que no atan, sino que liberan»

Pedro Solís, productor de Tadeo Jones y ganador de un Goya por «La Bruxa», presenta «Cuerdas», su nuevo trabajo que ha sido preseleccionado por la Academia

coral ayuso
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Al pasear por Guadalajara y preguntar a jóvenes si conocen a Pedro Solís, algunos responderán que les suena el nombre, aunque muchos otras dirán que no tienen ni idea de quién se trata. La mayoría seguramente no conocen que en realidad este nombre tiene detrás numerosos premios de animación, como un Goya a la mejor dirección de cortos y unos cuantos más por su participación como productor en el taquillazo «Tadeo Jones, la película».

Pedro Solís saltó al mundillo de la animación cuando decidió abrirse un hueco en el grafismo. Fue entonces cuando llegó el primer éxito con el videojuego de Torrente de la mano del animador David Ordieres. Ambos, junto con el director Enrique Gato, se embarcaron en la aventura de Tadeo Jones, un patoso arqueólogo que tras dos cortometrajes -premiados con sendos Goya cada uno-, se convirtió en película de éxito. Y así, tras trece años de amistad, ahora comienzan otra andadura juntos con el nuevo cortometraje de Pedro, «Cuerdas».

Pero no solo Ordieres ha participado en «Cuerdas». Pedro Solís ha contado además con Maxi Díaz, director de animación de «Las Aventuras de Tadeo Jones». Sin embargo no ha sido un trabajo «al uso», sino que gracias a Maxi, quien imparte un curso de animación online, Pedro ha trabajado a través de la web y de vídeos grabados con instrucciones. «Es una forma curiosa de trabajo -dice Pedro mientras intentaba aliviar el frío de la mañana con un café caliente- porque no les pones cara. Solo les conoces por sus planos».

Los animadores online se embarcaron en esta aventura a pesar de que hacer un corto conlleva muchas horas fuera del horario de trabajo. «Es gastar muchas horas de tu tiempo libre», reconoce. «Para hacerse una idea, en Tadeo Jones, los animadores animaban doce segundos por semana de un personaje, seis si son dos personajes y esto trabajando 40 horas semanales. Ahora traducid esto a horas libres que te quedan e imaginad al ritmo que puede ir la animación de un cortometraje». Además, asegura que su éxito fue «cuestión de trabajo y suerte», porque era algo que le gustaba y lo quería conseguir. Respecto a ese esfuerzo, Solís realiza un paralelismo entre su trabajo y una carrera: «Recuerdo que corrí la Media Maratón de Guadalajara, en la que llegué en un fantástico último puesto. A un kilómetros de la meta, me decía que tenía que llegar por mis hijos».

La película en la que Pedro Solís participó, Las Aventuras de Tadeo Jones, ganó tres Premios Goya: al mejor director novel (Enrique Gato), al mejor guion adaptado y a la mejor película de animación. Sin embargo, las cosas no siempre ocurren de la misma manera que pasó con tadeo Jones. «Si no hubiera estado en la producción de la película, ni si quiera se me habría pasado por la cabeza hacer un corto probablemente. Gracias a este altavoz que tuvimos a través de los cortos y la película pude dar salida a una idea que tenía que de otra manera hubiera sido imposible».

Con su primer cortometraje, «La Bruxa», Solís ganó una veintena de premios, además de su primer Goya como director. Y con su nuevo trabajo, «Cuerdas», recibió el pasado mes de noviembre dos premios, al mejor corto de animación y el premio especial del público, en la XIV edición «Mostra curtas Noia». Pero aunque estos galardones son importantes, asegura que, para él, recibir el premio del público «es casi superior». «Si de todos los que se vieron, los espectadores escogieron el mío, es algo importante».

Cuerdas que atan, ¿o liberan?

«A Alejandra por inspirarme esta historia» es la dedicatoria de «Cuerdas». Alejandra es su hija mayor, quien le inspiró la idea del cortometraje Cuerdas por «la forma con la que juega con su hermano Nicolás -afectado al nacer por una parálisis cerebral severa. Por cómo le trata le pone rulos, le pinta y le hace veinte mil perrerías», dice entre risas. Para Solís, el cortometraje se define en la siguiente frase: «Hay cuerdas que no atan, sino que liberan».

La calificación del nuevo cortometraje de Pedro Solís es «para todos los públicos, pero con ese añadido de especial interés para la infancia». «Una calificación inmejorable», dice mientras apura el café. De hecho, el Ministerio de Cultura ha recomendado el corto por su vocación educativa. «Eso fue para mí el primer premio que recibe el corto, porque esto no lo consiguen todas las obras», recalca. Comenta orgulloso al respecto: «Hay mucho interés por parte de profesores para enseñar el trabajo en los colegios». Y esto es importante para él, porque «es aportar un granito de arena para ayudar a que los niños integren más a aquellos que necesitan una educación especial».