Sala de espera de un centro hospitalario
Sala de espera de un centro hospitalario - f.guzman
economía

Los economistas alertan de que los costes por el envejecimiento «nos pueden comer»

Prevén un alza del 50% del gasto sanitario en diez años y reclaman a la Junta una «estrategia» de choque ante esta situación

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Aunque los indicadores analizados concluyen que en Castilla y León se da una «recuperación patente» de la economía regional y se encuentra en «óptimas y también moderadas condiciones» para seguir creciendo en 2015, los economistas de Valladolid alertaron ayer de que el «enorme» envejecimiento de la población castellano y leonesa puede suponer que en diez años «los costes nos pueden comer» al prever un aumento del 50 por ciento del gasto sanitario para atender a este colectivo. En palabras de Juan Carlos de Margarida, presidente del Colegio de Economistas de Valladolid, «es necesario» que el Gobierno regional «tenga una planificación» ante un escenario en el que también se augura que el número de habitantes continúe disminuyendo porque «tanto los extranjeros como los jóvenes se van de la Comunidad».

Ante el temor por el importante incremento de los costes sociales y ya fuera de la materia económica que domina, De Margarida consideró que una de las soluciones pasaría por llevar «el servicio hospitalario a las casas» porque «el gasto es elevadísimo cada vez que una persona mayor entra en un centro médico». Además, animó a «crear una cultura» por la que se asuma «que no siempre que hay algo raro se necesita acudir al hospital o a urgencias». Sin más propuestas concretos y volviendo a los números, advirtió de que si hay que destinar más fondos a la Sanidad «habrá que quitarlo de otras materias como la Educación».

Más absentismo, buena señal

Tras estudiar 32 variables «objetivas», el decano del Colegio de Economistas concluyó que el valor del Producto Interior Bruto se elevó en 2014 hasta los 54.000 millones de euros y se mostró también «optimista» de cara a los resultados de este ejercicio, aunque incidió en el elevado «peso» del sector servicios en la Comunidad «cuando es la industria» la que tiene «mayor importancia» a la hora de poder elevar el PIB de un territorio.

En cuanto al mercado laboral el observatorio trimestral de la economía de Castilla y León también observa datos positivos con el pero de que «se nos van los jóvenes entre 20 y 24 años después de invertir en su educación». En todo caso, recordó que se registraron 13.000 parados menos en 2015, con un total de 730.000 contratos -un 40,6 por ciento más que en 2013-, aunque un 95 por ciento de los mismos fueron temporales, lo que refleja una «gran inestabilidad» en la contratación.

Asimismo, entre los items que, paradójicamente, apuntan hacia un futuro más halagüeño citó el del «leve repunte» del absentismo laboral, tras descender entre 2008 y 2012 por el miedo a la pérdida del puesto de trabajo. Respecto a la creación de empresas y a falta de los datos oficiales de 2014, De Margarida destacó que «las que se constituyen no se disuelven tan rápidamente como antes». En este sentido, consideró que se han mantenido las firmas «más competitivas y mejor pensadas». En cuanto a las medidas de estímulo económico anunciadas por el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy, defendió que es un «momento oportuno» para adoptar este tipo de iniciativas para consolidar el crecimiento, porque «el motor de la economía es el consumo, ya que sino se compra no se genera nada», aunque reconoció que habrá que esperar a comprobar su aplicación porque «en periodos preelectorales los anuncios siempre se multiplican». Defendió también que la reforma fiscal es «buena», porque supondrá más liquidez en los bolsillos de los ciudadanos.

Respecto al sector financiero, consideró que los ahorradores de Castilla y León «no gastan» ante su «falta de confianza» por lo que convierten a Castilla y León en una comunidad «financiadora» de otras regiones porque sus depósitos van a proyectos de otras autonomías.

«Sobran aeropuertos»

Economistas no pasó por alto «la poco actividad» registrada en los aeropuertos de Castilla y León durante el pasado año -también en los anteriores- hasta el punto de señalar que estas infraestructuras están «infrautilizadas» y concluir que «sobrarían aeropuertos» en la Comunidad. Como parece que esta «solución» no está prevista, De Margarida planteó que dos de los cuatro aeródromos se dedicaran a pasajeros y los otros dos a mercancías porque «la especialización es la única manera para poder ser rentables». Entre los datos que citó en este capítulo destacan la pérdida de casi 40.000 pasajeros y 2.123 operaciones durante el pasado ejercicio, mientras que el trasnporte de mercancías desde estas instalaciones se redujo un 13 por ciento.