El cantante almeriense durante su actuación
El cantante almeriense durante su actuación - davidbisbal.es
Fiestas

Bisbal canta al unísono del público de Valladolid en una Plaza Mayor abarrotada

El almeriense cumple las expectativas de los presentes, que se hallaban sin perder ni uno de sus movimientos

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La «Revolución Bisbal» sintió que el almeriense cumplió con sus expectativas. Miles de personas se dieron cita, ayer jueves, para ver en vivo y en directo al cantante que «levanta pasiones».

Horas antes del concierto, se instaló un puesto de merchandising con: discos firmados, camisetas o chapas. A las 22.30 horas, en las dos pantallas, ubicadas una a cada lado del escenario, aparecía un vídeo mostrando los diferentes lugares que Bisbal ha visitado a lo largo de su gira, la cual concluirá en breve. De fondo se podía escuchar la canción «Diez Mil Maneras». El público comenzaba a perder la paciencia, no aguantaban el tiempo de espera. Deseaban con todas sus ganas que el «chico de los rizos de oro» saliese al escenario.

Finalmente, llegó el momento más esperado. A las 23.00 horas el protagonista apareció en un escenario plagado de luces. Desprendía elegancia con un traje negro y la camisa blanca. A pesar de la magnífica y calurosa noche, quiso llevar esa vestimenta hasta la mitad del concierto.

Tras la primera canción, saludó a la gran aglomeración de gente que se hallaba ilusionada, desde niños subidos a los hombros de sus padres hasta los más mayores. «Buenas noches Valladolid, os quiero», gritó el extriunfito, quien explicó que han pasado trece años desde que saliera de ese programa que le abrió totalmente las puertas en el terreno musical.

Su potente chorro de voz era más que evidente. Todo el gentío tarareaba al unísono cada canción. Repescó canciones de sus álbumes antiguos y las alternó con las de su último disco. A sus espaldas aparecían los diferentes videoclips y, también, escenas de cortometrajes en los que él era protagonista. Un cóctel perfecto para animar más aún a todos los que allí se encontraban.

Sus movimientos sutiles de cadera provocaban entre las fans el corear ininterrumpidamente: «Guapo, Guapo...». Bisbal se sentía cómodo y halagado, ya que dirigía su micrófono hacia ellas. Otro de sus gestos constantes era el de golpearse con la mano derecha el pecho.

«Lloraré las penas», «Ave María», «Quiero perderme en tu cuerpo» o «Dígale» fueron algunas de las canciones de su repertorio; sobre todo las que más bullicio produjeron. La expresividad de David Bisbal quedó patente en la Plaza Mayor, al igual que su cercanía cautivó a todos los allí presentes.

Sin duda, una noche de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo para no olvidar.