Pablo Andrés Escapa: «Cada monarca ha dejado su impronta en la Biblioteca Real»
El autor leonés, durante la presentación de «Mientras nieva sobre el mar» en Valladolid - f.blanco
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Pablo Andrés Escapa: «Cada monarca ha dejado su impronta en la Biblioteca Real»

El bibliotecario de la Casa Real y autor reivindica en su última obra «la posibilidad de creer en lo extraordinario que hay en lo cotidiano»

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Trabaja en un entorno privilegiado, la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid, con alrededor de 4.000 manuscritos entre sus fondos, además de unos 140.000 impresos y una buena colección de mapas y grabados. Un riquísimo archivo, que «siempre es un aliento para la creación», confiesa el autor leonés Pablo Andrés Escapa. Precisamente de sus fondos ha rescatado para «fabular» a uno de los protagonistas de los relatos breves de su última obra, Diego Sarmiento de Acuña, embajador de Felipe III «y bibliófilo», cuya colección particular albergó primero la Casa del Sol de Valladolid hasta que fue adquirida por Carlos IV.

«La nieve de Londres» -el relato que hace referencia al citado diplomático- es uno de los catorce cuentos que forman el corpus de «Mientras nieva sobre el mar» (Páginas de Espuma), el tercer libro de relatos breves del escritor nacido en Villaseca de Laciana y su quinto volumen publicado. El autor confiesa que es en este género, el relato corto, en el que da su «mejor medida como escritor» porque es lo que más le gusta: «Cuando escribo busco una serie de elementos que son brevedad, intensidad, emoción y precisión verbal, y el cuento es el que mejor te permite desarrollar esas posibilidades».

Comenzó a escribir muy temprano, apunta, recordando que ya en tiempos escolares resolvía las redacciones que le mandaban sus maestros en formato de cuentos. Otra historia fue publicar, que llegó muchos años después, y gracias a los consejos de dos personas: el editor Jaime de Salinas y el cuentista leonés Antonio Pereira: «Él había leído algunos de mis originales y disipó todas las dudas que podía tener en cuanto a publicar».

Sus referentes

Pero Antonio Pereira no fue sólo un buen consejero, también fue uno de sus referentes. Igual que otro de sus paisanos, Luis Mateo Díez. «Éstos serían los referentes locales directos, aunque luego hay mucha más gente que yo situaría dentro de una corriente de literatura del noroeste, donde entrarían Álvaro Cunqueiro, Rafael Dieste, Eduardo Blanco Amor...». Y siempre, de fondo, Pío Baroja y Miguel de Cervantes.

Tampoco se olvida de ese «noroeste» en los paisajes que plasman sus libros. «He llegado a asociar ese paisaje con un estado de alma y eso lo convierte en un territorio literario», confiesa. Pero Pablo Andrés Escapa no recurre a los escenarios de su infancia como parte de una postal, sino que exprime todas sus posibilidades narrativas y dramáticas.

En su última obra hay varios hilos conductores. Por un lado, dos elementos físicos: el mar y la nieve, presentes en todos sus cuentos de manera más o menos velada. Y por otro, el candor o la ingenuidad: «Lo que busca el libro es esa posibilidad de creer en lo extraordinario que hay en lo cotidinado». Y de ahí, uno de sus temas recurrentes, la Navidad, presente en seis de los catorce cuentos: «Los cuentos navideños ofrecen esa posibilidad de tratar con la ilusión, incluso también con aspectos míticos», explica.

Con su quinta obra ya en las librerías, el autor leonés está embarcado ya en un ciclo de novelas breves. Mientras, continúa con su trabajo de responsable de Publicaciones de la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid, que atesora joyas bibliográficas como el Libro de Horas de Isabel la Católica, la Historia de Nueva España de Bernardino de Sahagún o ejemplares de la primera edición de El Quijote, además de su propio taller de encuadernación. «Cada rey ha aportado su impronta», señala el autor, recordando que el vínculo más estrecho que ha mantenido la Biblioteca con la Casa Real en este último reinado ha sido la colección de encuadernaciones realizada para el Premio Reina Sofía de Poesía.