Valladolid recoge las 135 imágenes más emblemáticas de la obra del fotógrafo Lartigue
Valladolid recoge las 135 imágenes más emblemáticas de la obra del fotógrafo Lartigue - f.heras
el verano en la comunidad

El fotógrafo que nunca quiso crecer

Jacques Henri Lartigue vivió obsesionado con el paso del tiempo y la felicidad

Actualizado:

Perfil en blanco y negro de un hombre con barba y bigote, boina de cuadros hacia atrás y gafas de aviador. Centímetros más abajo un pequeño letrero que anuncia «Papá a 80km/hora». Así da la bienvenida al visitante la exposición que acoge la Sala San Benito de Valladolid sobre el fotógrafo y pintor Jacques Henri Lartigue, todo un referente visual del siglo XX.

«Es maravilloso, ¡maravilloso! Nada volverá a ser tan divertido. Voy a fotografiar todo, todo», señaló en alguna ocasión Lartigue, que pasó su vida obsesionado con tres ideas: recordar todo lo que experimentaba, el paso del tiempo y la felicidad. Por eso, la cámara se convirtió en una prolongación de su cuerpo, sus fotografías siempre hablan de la continuidad del momento y la infancia sólo le abandonó en su muerte.

Su obra muestra un mundo de automóviles recién inventados, aviones sin motor, deportes, alta costura y amigos. Un total de 135 imágenes que recuerdan al espectador que hay instantes eternos y la felicidad es posible.