El abuso en el uso de las tecnologías puede ocasionar daños en la salud
El abuso en el uso de las tecnologías puede ocasionar daños en la salud - abc
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Adictos sin diagnóstico

Expertos analizan en Zamora si el abuso de las nuevas tecnologías puede provocar un daño cerebral

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Los profesionales de la medicina estudian si el uso abusivo de internet puede considerarse una adicción patológica, al igual que el consumo de sustancias estupefacientes. Así lo explicó el psiquiatra Jesús Monforte en la ponencia «Nuevas adicciones», enmarcada en las Jornadas organizadas por el Colegio Oficial de Médicos de Zamora.

Se conoce como nuevas adicciones las producidas por «el abuso de hábitos de conducta aparentemente inofensivas» y lo que distingue el hábito de la adicción es que en esta última «aparecen efectos contraproducentes para la persona». Según detalló el experto, las adicciones se clasifican «clásicamente» en aquellas relacionadas con sustancias y las que no lo están, es decir, que son comportamentales o las llamadas «nuevas adicciones» -sexo, juego, compras, trabajo, internet, deporte...-.

Un estudio del año 2009 hablaba de que el uso abusivo de internet oscila entre el 3 y el 6 por ciento, pero hay que remontarse al año 1996 cuando un informe de la psicóloga Kimberly Young recogía la utilización problemática de de la red. No obstante, quince años después «aún no se puede diagnosticar», simplemente hay unas escalas para medir si existe o no «uso abusivo».

Señales de alarma

Por el momento, las únicas adicciones que están reconocidas como tal son las relacionadas con sustancias como alcohol o cualquier otro tipo de droga, aunque según recordó el doctor, en 2013 ya se incluyó un trastorno patológico relacionado con el juego, «que antes estaba incluido en trastornos del control de impulsos y ahora se llaman trastornos relacionados con sustancias y otras adicciones».

Actualmente, los expertos estudian si el abuso de las TIC (Tecnologías de la Información y el Conocimiento) puede provocar daño cerebral como ocurre con las drogas, aunque no esté reconocido como una enfermedad.

El psiquiatra zamorano citó algunas señales de alarma que podrían indicar que existe dependencia a la red: «Privación de sueño, descuido de las actividades cotidianas, recibir quejas de familiares y amigos, pensar todo el día en internet y no conseguir controlar su uso, mentir sobre el tiemplo empleado en las nuevas tecnologías, sentir euforia al estar conectado o irritación en caso contrario».

Para Jesús Monforte, lo más peligroso en relación a esta nueva adicción son «las redes sociales y los juegos de rol» porque se crea una vivencia de identidad falsa y el usuario percibe un incremento de su autoestima, provocándole placer si la utilización se intensifica.

Reaprendizaje

A la hora de tratar este tipo de conductas problemáticas hay que pensar en un «reaprendizaje» del uso adecuado, no la abstinencia total. A priori, el objetivo terapéutico parece más sencillo que con el consumo de sustancias, donde sí se busca la abstinencia total. En definitiva, se trata de enseñar al sujeto afectado a mantener un uso equilibrado de las TIC.

El origen de las nuevas adicciones se remonta a los años noventa, cuando se reconocen las primeras adicciones al sexo, las compras, etc. Desde entonces, estas patologías se han ido extendiendo y ampliando en una sociedad que también ha cambiado su perfil, determinado por el consumo. A juicio del doctor Monforte, para los próximos años sería muy útil «diseñar un diagnóstico común que aglutine todos los problemas de adicciones».