El Helmántico no tiene quien le quiera
Estadio El Helmántico de Salamanca - d.arranz
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El Helmántico no tiene quien le quiera

La subasta del estadio de la extinta U.D. Salamanca queda desierta y no se esperan ofertas para su adjudicación

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Que se subasten propiedades, objetos o inmuebles es algo más que habitual, sobre todo en épocas de crisis, pero que este tipo de ventas hagan referencia a un estadio de fútbol es una operación más que improbable. Eso es lo que sucedió el pasado jueves con el Helmántico, el campo de la Unión Deportiva Salamanca desde que se inaugurara en abril de 1970. La deuda contraída con Hacienda, que era de unos 23 millones de euros en el momento de cierre del estadio, llevó a la Agencia Tributaria -dado que la UDS no pudo salir del concurso de acreedores que presentó-, a sacar las instalaciones a subasta pública en un acto que se celebró en la Delegación Especial de la Agencia Tributaria de Castilla y León, con sede en Valladolid, y que, como era de esperar, no contó con postor alguno después de que se supiera que el campo «valía» 14,75 millones de euros.

Según se recogía en el anuncio de subasta, los licitadores podían participar por vía telemática presentando ofertas y/o realizando pujas automáticas, a través de la web de la Agencia Tributaria, y todo concurrente debía constituir un depósito antes de la celebración de la subasta de un 20 por ciento del importe de la licitación (2.950.000 euros). Sin embargo, tanto esa puja, como la segunda, con una rebaja del 25 por ciento, quedaron desiertas.

Ahora se iniciará el procedimiento de adjudicación directa, que se puede prolongar hasta finales de año. Cada mes se comprobará si hay alguna oferta -ya sin un precio prefijado- interesante y que pueda ser aceptada. Si, como todo apunta, tampoco aparece ninguna se podría adjudicar al Estado, para lo cual se solicitará informe previo al delegado de Economía y Hacienda, que deberá valorar las circunstancias que permitan determinar la utilidad de dicho bien, aunque tampoco se descarta la apertura de una nueva subasta que repita toda el proceso.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ya explicó en diferentes ocasiones que el Ayuntamiento de la capital salmantina no pujaría por hacerse con el estadio debido a «la situación económica y social». Sin embargo, señaló que en «un futuro no muy lejano» verán cómo se recupera el fútbol de elite en Salamanca, para lo que necesitarán de unas instalaciones de esas características. También recordó que el Consistorio «ha hecho grandes esfuerzos en las últimas décadas en el Salamanca, comprando mucho patrimonio», pero la situación actual no es para ir a la subasta.

Un césped con historia

Casi cuatro décadas y media han pasado desde que la Unión Deportiva Salamanca (UDS) estrenara su campo de fútbol: el estadio Helmántico. Las instalaciones se asientan sobre los terrenos de Prado Panaderos, en el término municipal de Villares de la Reina, tienen una superficie de 7.480 metros cuadrados, una capacidad de unos 17.000 espectadores y se inauguraron en abril de 1970 bajo la presidencia del que posteriormente fuera cónsul de Portugal en Salamanca -de 1997 a 2012-, Augusto Pimenta de Almeida.

Fue él quien encargó la construcción, que diseñaron los arquitectos Antonio García Lozano y Fernando Población del Castillo, una vez que los terrenos del anterior estadio, el Campo del Calvario, fueron considerados edificables y vendidos cuatro años antes por 4,2 millones de pesetas -cerca de 25.300 euros-.

El entonces delegado nacional de Deportes, Juan Antonio Samaranch, descubrió la placa conmemorativa tras la bendición del obispo de la Diócesis de Salamanca, Mauro Rubio, e impuso a Pimenta la medalla de plata al mérito deportivo, todo ello previo al partido inaugural que enfrentó a la Unión Deportiva Salamanca y el Sporting Clube de Portugal, que acabó empate a 0.

A lo largo de todos estos años, el Helmántico ha acogido hasta cinco partidos de la Selección Española contra los combinados de Turquía (1971), Chipre (1979), Suecia (1988), China (2005) y Lituania (2010), siendo la temporada 1973-1974 la primera en la que el equipo, fundado en febrero de 1923, jugó en Primera División. En la categoría de honor y hasta la desaparición del conjunto en junio de 2013 estuvo hasta 12 temporadas, 34 en Segunda, 9 en Segunda B y 19 en Tercera.