La sala de exposiciones de San Benito de Valladolid cuenta hasta el 8 de julio con la muestra de Vivian Maier
La sala de exposiciones de San Benito de Valladolid cuenta hasta el 8 de julio con la muestra de Vivian Maier - heras
cultura

Vivian Maier: la niñera fotógrafa

Valladolid acoge la primera muestra europea de la desconocida artista norteamericana, cuyas fotos han permanecido décadas en el anonimato

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No todo está en internet. También hay mundo nuevos en los guardamuebles, como bien pudo comprobar el agente inmobiliario John Maloof al hacerse en una subasta con un lote de enseres empeñados por una mujer anónima. Para su sorpresa, entre lo que había comprado halló 100.000 negativos, con casi 30.000 fotografías sin revelar. Cuando el crítico de arte fotográfico Allan Sekula vio algunas de las imágenes percibió la magnitud del legado que había dejado Vivian Maier, una niñera que había muerto en 2009 en la miseria tras varias décadas captando magistralmente parte de la vida de los estadounidenses.

Ninguna de las personas con las que se relacionó -fundamentalmente los niños que cuidó y sus progenitores- tuvo la más mínima pista de la «obsesión de Vivian por el arte fotográfico. Ahora algunos especialistas en fotografía la sitúan junto a Cartier-Bresson Levitt o Arbus.

Un total de 120 imágenes, de las que 70 son inéditas, de Maier se pueden ver por primera vez en Europa en la muestra inaugurada ayer por el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva en la sala de San Benito.

Especializada en retratos espontáneos y callejeros de personajes anónimos, la importancia de la figura humana, que capta con la mirada limpia de los infantes, es seña de identidad de las imágenes en blanco y negro que hizo hasta los sesenta. Ya con el color, es el espectro cromático el que capta la atención de la fotógrafa, que aparta del enfoque a las personas.

Autorretratos y espejos

Sin testimonios directos y prácticamente indirectos sobre su vida y personalidad, Vivian Maier, de algún modo ella trazó una autobiografía con los autorretratos construidos con el reflejo de los espejos, siempre con una mirada imperturbable, como si mirase que más allá del presente y supiese que en el futuro su arte sorprendería.