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Un juez dicta que se recalcule una deuda hipotecaria por sus intereses abusivos

De acuerdo a la doctrina europea de protección a los consumidores, el fallo trata de corregir este aspecto antes de seguir adelante con el proceso de desahucio

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«Injustificadas», «desproporcionadas» y que «exceden ampliamente de los márgenes razonables». Así define el titular del Juzgado de Primera Instancia número 12 de Valladolid las cláusulas de un contrato hipotecario en el que se aprecian condiciones claramente «abusivas» en perjuicio del consumidor. Por ello, ha dictado que el banco recalcule la cantidad que reclama a la deudora antes de seguir adelante con el procedimiento de desahucio iniciado por la entidad financiera.

Así, el auto anula los efectos económicos de un proceso de ejecución hipotecaria presentado contra un deudor por General Electric Capital Bank S.A. De este modo, no se aceptan las cantidades demandas por la entidad y ésta tendrá que rehacer sus cuentas tras observarse cláusulas abusivas por parte del juez, que acata a la doctrina europea de protección de los consumidores hipotecarios y revisa las condiciones del contrato de forma previa al avance del proceso judicial.

De esta forma, al tratar de corregir el desajuste de la deuda antes de que se siga adelante con la causa, que aún está lejos de la fase de subasta, se evitan consecuencias irreversibles, tal y como reclamó la Corte de Luxemburgo hace un mes, y que dio potestad a los jueces para suspender un proceso si consideran que pueden ser abusivas las cláusulas. Y es que hasta ahora muchas denuncias por condiciones perjudiciales a los hipotecados no se resolvían hasta que ya se había llevado a efectos el desalojo. La nueva doctrina que se empieza a asentar en España hace que este derecho de defensa del consumidor pese desde el inicio.

La Audiencia Provincial de Burgos dictó este mes la primera resolución España en la que se aplicaba la doctrina dictada por de el Tribunal de la UE y falló que «nadie podrá ser» desalojado en dicha provincia «sin que un juez haya analizado antes» las condiciones de su hipoteca.

El auto del Juzgado vallisoletano protege al deudor sobre las condiciones de su deda, pero, de momento, no anula el embargo. No obstante, en el futuro se puede plantear un nuevo procedimiento de nulidad de todo el contrato.