«Admunsen siempre quiso ser explorador, no famoso»
Javier Cacho - abc
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«Admunsen siempre quiso ser explorador, no famoso»

El Museo de la Ciencia acoge una conferencia de Javier Cacho sobre el aventurero noruego, el primer hombre que llegó al Polo Sur

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Esta tarde en el Museo de la Ciencia de Valladolid, el director de la Unidad de Cultura Científica del Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (INTA), Javier Cacho, pronunciará la conferencia «Admunsen: un explorador adelantado a su época», una charla en la que dará un repaso por las hazañas más importantes del primer hombre en conquistar el Polo Norte.

- Para aquellos que no le conocieron, ¿Quién era Amundsen?

- Ha sido el gran explorador que hemos tenido en el cambio entre el siglo XIX y el siglo XX. Sobre todo me gustaría destacar que ha fue una persona que desde los dieciséis años tomó una decisión, que era la de ser explorador y orientó su vida en función de este deseo. Gracias a esa convicción y a mucho esfuerzo logró convertirse en el mejor explorador de la historia.

- ¿Cómo se preparaba una expedición en aquella época?

- Había dos tipos de preparaciones: una era la física, ya que en aquellos tiempos no había gimnasios, e incluso las Olimpiadas estaban formadas por amateurs que no trabajaban especialmente la condición física. Admunsen sí que se preparaba, de hecho desde los ocho años dormía con la ventana abierta para aclimatarse al frío, se echaba en el suelo para acostumbrarse a dormir en una tienda. Por otro lado, el quería ser un explorador polar, por lo hizo cosas como apuntarse a los mejores clubes de esquí, irse a vivir dos años con los esquimales para aprender a convivir con el frío o aprender a montar en un trineo tirado por perros, algo que no es sencillo.

- Una de sus principales hazañas fue ser el primero en llegar al Polo Sur

- Admunsen era una persona que tenía la ambición de llegar a ser alguien y como vio que el Polo Norte ya había sido conquistado por Robert Scott, decidió cambiar de planes e intentar llegar al Polo Sur, un cambio muy rápido y complicado porque tenía que competir con el imperio británico que apoyaba a Scott. Esto hizo que ocultará sus intenciones, no se lo dijo ni a sus hombres ni a su Rey. Sabía que si no llegaba el primero su vida como explorador habría acabado. Finalmente, acompañado de más de cien perros y de un gran equipo de esquiadores consiguió llegar con un mes de diferencia sobre el británico.

- ¿Por qué considera que no se le han reconocido sus logros?

- Hay dos razones, una es que Admunsen quería ser explorador, no famoso. No buscaba las alabanzas ni de la sociedad ni de la prensa ni de las autoridades. De hecho en uno de sus viajes todos fueron condecorados y él renunció a eso. La otra razón pudo ser que le eclipsó la muerte «heroica» de Scott con unos escritos preciosos y eso le quito el protagonismo, pese a que él había ganado la carrera al Polo.

«Durmió ocho años con la ventana abierta y en el suelo para aclimatarse al frío»

-¿Tiene la sensación de que se ha perdido ese espíritu aventurero?

- No lo creo. Sí que es cierto que si ahora miramos para atrás nos parece que ellos viajaban con muy pocos recursos, pero la verdad es que los exploradores de entonces viajaban con las mejores tecnologías y herramientas de la época. Ahora nos encontramos con que hay muchos aventureros, tengo amigos que han atravesado todo el Himalaya en solitario, lo que pasa es que una noticia se nos solapa con la otra y también está el problema de que las grandes cosas ya están hechas. El Everest sólo se puede conquistar una vez, llegar el primero al Polo Sur sólo se puede hacer una vez. Ahora se buscan otros retos como ser el primero en hacer los catorce ochomiles.

- ¿Se puede comparar lo que hacían los aventureros como Admunsen con alguno contemporáneo, como el leonés Jesús Calleja?

- Yo creo que no se puede comparar. Con todos mis respetos a Jesús Calleja lo que hace no es ser ni explorador ni aventurero, sino un show. Hay que diferenciar entre el aventurero que hace proezas en solitario y el que va con todo un equipo de televisión detrás que es una aventura descafeinada. Van con médicos, expertos y más ayuda, pero no lo consideraría aventurero, es un show peligroso.

«Hay que diferenciar entre el aventurero que hace procezas en solitario y el que va con un equipo de televisión detrás»

- Como miembro de la Primera expedición científica a la Antártida. ¿Cuál es su opinión sobre como afecta el cambio climático a esa zona?

- Es complicado, estamos en un proceso claro de calentamiento del planeta. Es especialmente preocupante el casquete polar ártico, que es mucho más sensible. En la Antártida sí que se observa que han descendido los glaciares, antes estaban junto a la playa y ahora están 20 ó 30 centímetro más atrás, aunque no es extrapolable a toda la Antártida. No parece que la Antártida se vaya a fundir en los próximos 50 años, pero el Ártico sí que es más sensible. Esto tiene que hacer que reconsideremos nuestra forma de vida, este consumos energético exagerado que no creo que nos haga más felices.