La Graciosa, el islote que quiere ser isla
Panorámica de La Graciosa tomada desde Lanzarote - ABC
SOCIEDAD

La Graciosa, el islote que quiere ser isla

Un grupo de voluntarios promueve el reconocimiento oficial de la más pequeña de las Canarias, de 600 habitantes. Entregarán 8.000 firmas de apoyo en vísperas del día de la comunidad autónoma

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«Isla pequeña y despoblada» es la primera acepción del término «islote». La Graciosa es pequeña, sí, pero no está despoblada. De hecho son alrededor de 600 las personas que viven en sus 29 kilómetros cuadrados. Así que los gracioseros consideran que el sobrenombre con que se distingue a Venezuela en el archipiélago, «la octava isla», en realidad les corresponde, de modo que se han organizado para que su isla sea efectivamente una isla.

Si en La Graciosa hacen falta contenedores, es necesario recurrir al Ayuntamiento de Teguise (municipio de la vecina Lanzarote en el que uno de los concejales representa a los vecinos del «islote»); si se rompe una acometida de la luz o del agua, hay que recurrir a Teguise; si se quiere organizar una jornada de actividades infantiles, es preciso recurrir a Teguise... «Solo esperamos poder gestionar nuestro día a día», explica a ABC Miguel Ángel Páez, portavoz del colectivo de voluntarios que promueve el reconocimiento oficial de la más pequeña de las Canarias.

Páez recuerda que si bien son «apenas» 600 habitantes, solo en los meses de enero y febrero visitaron La Graciosa más de 25.000 turistas, ya fueran estos extranjeros o de la región. Unas cifras que requieren servicios, agrega, que no pueden depender de otra isla: «Creemos que nos corresponde gestionar lo nuestro», subraya antes de lamentar el silencio con que el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote han respondido a la petición.

«No ha habido ninguna manifestación de estas instituciones», se queja Páez; «ninguna» desde que ya en marzo entregasen 3.500 firmas de apoyo, a las que se unirán 4.500 más en vísperas del próximo 30 de mayo, día de la comunidad autónoma. No en vano, ese silencio institucional está en contraposición con las miles de adhesiones que el colectivo se ha granjeado, un grupo de voluntarios que no piensan tirar la toalla: «La petición nace con vocación de ser atendida; la intención es que no se apague y que se atienda, que Rivero responda».

Y precisamente de Paulino Rivero, presidente del Ejecutivo regional, toma prestadas el portavoz de «La Graciosa, la octava isla canaria» algunas de las palabras que más repite últimamente el nacionalista, las del «hecho insular». Porque si aquel viene insistiendo sobre la necesidad de que el Estado tenga en cuenta el «hecho diferencial» canario, esto es, la lejanía y la insularidad, los gracioseros le piden a él lo mismo: «Lo que queremos es que se reconozca nuestro hecho insular e identitario».

Pedanía

Consciente de que la petición cobra fuerza en el peor momento posible, habida cuenta de la restricción del gasto público, Páez pone énfasis en que no exigen ni un euro más de los que les tocan en función de la ley. De hecho puntualiza que no pretenden la constitución de un cabildo, ni siquiera la de un nuevo ayuntamiento, sino tan solo la de una pedanía u otra de las llamadas entidades locales menores. «Soportamos un parque natural y una reserva marina, y hay una sociedad que necesita vivir sin depender de terceros».

De momento, el siguiente paso será, en unos días, la reunión con el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort, y la concejal de La Graciosa, Alicia Páez, una cita en la que el colectivo espera poder recabar la postura del ayuntamiento. El 27 de mayo tendrá lugar la entrega de las firmas y en junio arribará un barco que llevará a cabo la travesía «8 islas», para dar a conocer una reivindicación cuyo origen tuvo lugar en la plataforma change.org el pasado 6 de febrero.