Agua, ¿pública o privada?
Imagen de los ediles encerrados en el Ayuntamiento - abc

Agua, ¿pública o privada?

Los ediles de la oposición del municipio mallorquín de Inca se encierran como protesta por la externalización del servicio

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La inminente privatización del servicio de suministro de agua en el municipio mallorquín de Inca no parece despertar demasiados entusiasmos, al menos en parte de la ciudadanía y en los partidos de la oposición, que son el PSOE, Independientes de Inca y la coalición econacionalista MÉS.

Para que no quepa la más mínima duda de su rechazo a esa iniciativa, que consideran «lesiva», concejales de las tres formaciones se encerraron ayer al mediodía en el ayuntamiento en señal de protesta, acompañados de pancartas con lemas como «El agua es del pueblo, no a la privatización», «El agua no es un negocio» o «Negocio para algunos, pérdida para todos». Aun así, en principio los ediles tienen previsto abandonar las instalaciones municipales en la mañana de hoy martes.

Inicialmente, estaba previsto aprobar hoy mismo, en un pleno extraordinario, la adjudicación del servicio a la empresa Aguas de Inca, por un periodo de 30 años, aunque esta decisión se ha aplazado por cuestiones administrativas hasta el próximo 23 de diciembre.

El alcalde del municipio, el popular Rafael Torres, se reunió ayer con los ediles encerrados y les propuso que sus formaciones presenten alternativas sobre este asunto. Asimismo, señaló que la privatización del servicio es «la única vía» para mejorar la red y también para disponer de fondos suficientes para acometer la reforma del Teatro Principal de la localidad. Con respecto al encierro, Torres indicó que «si todo el mundo hiciera lo mismo, sería el caos y la anarquía».

El pasado mes de noviembre, los tres partidos de la oposición habían solicitado ya la anulación del concurso público convocado por el equipo de gobierno para externalizar el servicio del agua. Además, el PSOE, Independientes de Inca y MÉS recogieron unas 4.000 firmas —sobre un censo total de unos 30.000 habitantes— en contra de dicha medida.

El proceso de adjudicación ha contado, por añadidura, con algunos imprevistos. La UTE ganadora del concurso, liderada por Costera de Aguas, no presentó los avales correspondientes, por lo que la empresa que quedó en segundo lugar, Aguas de Inca, fue escogida finalmente.