El cielo de Laguarta está despegado una media de 200 días al año
El cielo de Laguarta está despegado una media de 200 días al año - abc
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Un pueblo oscense de 14 habitantes resucita con las estrellas

Quedó deshabitado hace medio siglo, resucitó hace unos años y, ahora, se convierte en millonario foco de inversión pública para sacarle partido con el cielo. Será sede de un observatorio astronómico con fines turísticos

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Laguarta es un pequeño pueblo de montaña del Pirineo oscense, deshabitado hasta hace muy pocos años. Se quedó sin vecinos a mediados del siglo pasado, aunque el interés de varias familias por asentarse en la zona ha favorecido la recuperación de este núcleo, dependiente de Sabiñánigo. Es la capital del despoblado Valle de la Guarguera, en el Serrablo, y según el Instituto Nacional de Estadística cuenta actualmente con tan solo 14 habitantes.

Hasta aquí una radiografía que se repite en multitud de localidades pirenaicas, donde la emigración de las últimas décadas a los núcleos urbanos más poblados ha abocado a la desaparición a multitud de municipios. Sin embargo lo que hace especial a este rincón del Pirineo es su cielo. Totalmente negro, despejado más de 200 días al año, situado en una longitud y latitud muy próximas al meridiano y libre de contaminaciones. Estas son algunas de las características que han convertido al firmamento de Laguarta en un enclave privilegiado.

Y eso es precisamente lo que pretenden «explotar» para convertirlo en un filón turístico y, por ende, económico que ayude a revitalizar Laguarta. El proyecto pasa por construir un centro de observación astronómico de referencia a nivel internacional, para aprovechar las condiciones privilegiadas del entorno. La idea no es nueva. De hecho, la localidad ya tuvo un observatorio astronómico. Fue hace más de un siglo, en concreto, en 1909, de la mano de José de Villacampa y Torrente, y contaba con uno de los telescopios más potentes de la época.

Ahora, el nuevo proyecto, denominado «Laguarta: Ciudad de las Estrellas», está promovido por la Agrupación Astronómica de Huesca y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Sabiñánigo –municipio al que pertenece– y de la Diputación Provincial oscense. Se trata de una iniciativa con alcance internacional, única en España, que prevé la puesta en marcha de 34 cabinas de observación y 17 alojamientos con telescopio para ver el cielo del Alto Gállego desde cualquier punto del mundo.

Las cabinas dispondrán de un sistema telemático que permitirá a las personas que las contraten manejar el telescopio de observación y realizar fotografías desde cualquier parte del mundo. Mientras, los apartamentos, de unos 20 metros cuadrados, dispondrán de su propio observatorio. Aunque todavía no se han definido los precios exactos, la Agrupación Astronómica, que se hará cargo de la gestión del complejo, prevé que las cabinas cuesten alrededor de los 200 euros al mes, muy por debajo de las cantidades de otras instalaciones similares en el mundo que promueven alquileres por horas.

El coste del proyecto rondará el millón de euros y se pretende financiar con fondos europeos Leader. Su ejecución se podría llevar a cabo en 4 ó 5 meses si los recursos se obtienen de una sola vez o se tendría que construirse en fases, a lo largo de dos años, si las aportaciones económicas son periódicas.

«Laguarta: Ciudad de las Estrellas» busca promover el turismo astronómico en el Pirineo. Un tipo de turismo que cada vez tiene más demanda, y es que son muchos los que se sienten curiosidad por conocer qué secretos esconde la astronomía. En España ya hay varias zonas que explotan la riqueza de su cielo como recurso turístico, como ejemplo Canarias, que ha conseguido hacerse un hueco a nivel internacional.

Además, la puesta en marcha de este complejo pretende paliar la carencia de este tipo de centros en Europa. Solo Bélgica y Suecia cuentan con instalaciones similares, sin embargo, en ninguno de los países cuentan con el número de días despejados que se dan en Laguarta. Según los expertos, suma cada año más de 200 días de cielo despejado, por lo que ya se han iniciado los trámites para obtener para esta zona la certificación internacional Zona Star Light.

Su ubicación, a 1.150 metros de altitud, y sus condiciones de visibilidad nocturna, sin contaminación lumínica, hacen de este punto del Pirineo altoaragonés un lugar «ideal» para la observación astronómica. Hay que tener en cuenta que hasta el 2006 Laguarta no tuvo suministro eléctrico, por lo que la contaminación lumínica es mínima.

«Sabíamos que aquí el cielo era único y por eso pensamos en un centro de observación con la posibilidad de alquilar una cabina y ver las estrellas desde cualquier punto del mundo», explica el presidente de la Agrupación Astronómica, Alberto Solanes.

Por su parte, el alcalde de Sabiñánigo, Jesús Lasierra, asegura que este proyecto quiere favorecer el desarrollo, «con la imposibilidad de deslocalización porque este cielo sólo está aquí». «No queremos que sea un proyecto urbanístico sino que queremos conseguir el negocio a través de la promoción del territorio y la llegada de visitantes», señala. En concreto, el proyecto permitirá crear dos puestos de trabajo directos y atraer una importante riqueza para el entorno de este valle pirenaico, falto de iniciativas empresariales.