Estado en que quedó la zona de la Basílica en la que estalló la bomba
Estado en que quedó la zona de la Basílica en la que estalló la bomba - fabián simón
SEGURIDAD

La Basílica del Pilar de Zaragoza, «blindada» un año después del atentado

Entre reparaciones y ampliación de seguridad, se han invertido casi 400.000 euros

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La Basílica del Pilar de Zaragoza tardó poco en recuperar la normalidad tras el atentado anarquista con bomba que se produjo hace justo un año, el 2 de octubre de 2013. La potente explosión no dejó víctimas porque, por casualidad, se había cerrado unos minutos al público esa zona del templo. Nadie había avisado de la colocación de la bomba, pero por fortuna ese día las tareas ordinarias que se realizan a diario en el templo hizo que esa parte de la basílica fuera cerrada un poco antes de la hora habitual a la que se clausura diariamente a mediodía.

La bomba fue colocada bajo uno de los bancos situados frente al altar mayor del templo. Su explosión provocó importantes daños materiales, destrozos en bancos y una gran cantidad de humo. Los equipos de limpieza tuvieron que emplearse a fondo durante días, el coste fue elevado, y más aún la reparación de los daños que todo eso causó en el valioso órgano de esta basílica por la que pasan a diario miles de personas.

Aquello sirvió también para replantear los sistemas de seguridad en El Pilar y, de paso, también en la Catedral de El Salvador (La Seo), situada a escasos metros de la basílica.

Entre reparaciones y ampliación de los sistemas de seguridad se han invertido casi 400.000 euros. Solo la recuperación del órgano ha costado 123.750 euros, las tareas de limpieza de los restos dejados por la explosió unos 10.000 euros más. Y a eso se añaden los alrededor de 250.000 euros invertidos por el Cabildo en un nuevo y más exhaustivo sistema de seguridad, entre otras cosas con la instalación de más de cien cámaras de videovigilancia entre la Basílica del Pilar y La Seo.