El proyecto prevé crear una gran línea de telesillas y telecabinas entre los valles de Tena y del río Aragón
El proyecto prevé crear una gran línea de telesillas y telecabinas entre los valles de Tena y del río Aragón - F. SIMÓN
ECONOMÍA

Aragón proyecta el mayor teleférico de España

El Gobierno regional quiere unir, con 11 kilómetros de telesillas y remontes, tres estaciones de esquí del Pirineo. Hacen falta 60 millones de euros

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Si sale adelante el proyecto, el Pirineo aragonés ofrecerá dentro de diez años la mayor zona esquiable de España, con un total de 220 kilómetros de pistas conectadas entre sí. En realidad ya las tiene concentradas en una zona no excesivamente extensa, pero repartidas en tres estaciones de esquí: Formigal, Astún y Candanchú, entre los vecinos valles de Tena y del río Aragón.

El proyecto que acaba de presentar el Gobierno aragonés parte de una idea sencilla en su formulación, pero ténicamente compleja y económicamente costosa: unir esas tres estaciones con una larga red de telecabinas, telesillas y remontes. En varios tramos comunicados entre sí, constituiría la mayor red de teleféricos de España y una de las mayores del mundo. El tramo más largo de tendido continuo tendría 3,8 kilómetros, y estaría comunicado con el resto de tramos, hasta sumar esos once kilómetros en total.

La idea es la siguiente. Un esquiador llegaría a Canfranc (Huesca) y dejaría allí su coche, bien en la propia localidad bien en un gran aparcamiento que se quiere construir en sus inmediaciones. Y, aparcado el coche, solo le quedará montarse en el telecabina que le irá llevando por cualquiera de esas tres estaciones de esquí y que, acabada su estancia, le devolverá hasta su coche.

Para eso hace falta tender una red de once kilómetros de teleféricos, entre telecabinas y remontes, que irán sobrevolando los valles y cumbres de esta porción del Pirineo aragonés en la línea de frontera con Francia.

La inversión necesaria asciende a 60 millones de euros y el Gobierno aragonés busca emprendedores dispuestos a poner dinero para, junto con el que aporte el Ejecutivo autónomo, hacer realidad este proyecto. Será con una fórmula mixta, un contrato de colaboración público-privada que aún está por definirse, pero que el Gobierno aragonés ya tiene esbozado en sus líneas generales, si bien no se han dado detalles de cómo se articularía exactamente la operación. La estación de Formigal pertenece al grupo Aramón, propiedad al 50% del Gobierno regional y de la entidad financiera Ibercaja; las de Astún y Candanchú son empresas privadas al margen de Aramón.

El ambicioso proyecto no se podrá hacer con excesiva rapidez. El Gobierno de Rudi afirma que se tendrá que hacer por fases, un total de cuatro, y que culminaría en un plazo de diez años.

La idea no es nueva -llevan años empujando en esa dirección los empresarios turísticos de esta zona del Pirineo aragonés-, pero es la primera vez que formalmente se presenta como propia y técnicamente definida desde el Gobierno autonómico, quien a su vez es el gran empresario del esquí de esta región junto con la entidad financiera Ibercaja. Aragón tiene siete estaciones de esquí, dos en la provincia de Teruel y cinco en el Pirineo. Las dos turolenses (Javalambre y Valdelinares) y las pirenaicas de Cerler, Formigal y Panticosa forman el grupo Aramón, una sociedad anónima propiedad al 50% del Gobierno de Aragón y de Ibercaja. Es el primer grupo empresarial español de turismo de nieve y montaña.

El negocio del esquí genera anualmente 200 millones de euros en Aragón, 1.300 empleos directos y otros 15.000 indirectos.