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El Cumplimiento Normativo

En ocasiones, cuando el problema ocurre, ya no existen soluciones. La prevención plantea la inversión para evitar los problemas

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Recientemente desde el Círculo tuvimos la oportunidad de participar como coorganizadores de un seminario sobre la Responsabilidad Penal de las Empresas, a partir de la publicación de la LO 1/2015. Coincidió exactamente con las fechas del fraude detectado en Volkswagen.

Los ponentes fueron el Presidente de la Audiencia Provincial de Alicante, Vicente Magro, y el Decano de Derecho de la UMH y Catedrático de Derecho Penal, Fernando Miró. Dos extraordinarios profesionales del Derecho que supieron transmitir a los empresarios que llenaban el salón de actos del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Alicante, la importancia de la prevención del fraude en el seno de la empresa y la preconstitución de pruebas que evidencien su compromiso con el control como vía, en primer lugar, de evitar esos fraudes y en última instancia, de atenuar e incluso eliminar la responsabilidad penal de la propia empresa.

El perjuicio económico para la empresa y el coste reputacional, en ocasiones mucho mayor que el económico, merecen la evidencia de un esfuerzo de prevención que la nueva Ley anima a abordar en todas las empresas, con algunas peculiaridades en función del tamaño.

Y aunque el origen de esta modificación legislativa partiera de una cierta desconfianza en la actividad empresarial, lo cierto es que el legislador se suma a los buenos criterios de gestión, primando la prevención sobre la corrección de errores, premisa que deben cumplir todas las empresas que pretendan tener continuidad en el tiempo.

Los criterios de corto plazo asociados con «ya corregiré lo que haga mal» pueden suponer un ahorro inmediato frente a la prevención, que plantea la inversión para evitar el problema. Lo que sucede es que, en ocasiones, cuando el problema ocurre, ya no existen soluciones.

Los programas de Cumplimiento Normativo (Compliance program), que abordan no solo la prevención de actitudes delictivas, sino también una cultura corporativa acorde con valores sociales incompatibles con el fraude, son una solución excelente si se diseñan de forma personalizada y se implantan, con profesionales con autonomía financiera y de gestión suficiente para realizar las inspecciones necesarias.

Volkswagen tenía su compliance program pero parece que solo a efectos nominales. La implantación y el seguimiento son la clave y evidencia de cumplimiento.

Javier Fur es Presidente del Círculo de Economía de Alicante