El Pentágono se prepara para una nueva filtración de Wikileaks

El Pentágono ha activado un grupo especial para intentar controlar posibles daños sobre este nueva aluvión de documentos confidenciales centrados en la guerra de Irak

PEDRO RODRÍGUEZ
CORRESPONSAL EN WASHINGTON Actualizado:

A través de sus portavoces oficiales, el Pentágono ha reconocido que anticipa en breve una segunda y masiva filtración de documentos confidenciales por parte del portal de Internet WikiLeaks, que el pasado mes de julio ya divulgó 91.000 informes militares sobre la guerra de Afganistán. En esta ocasión, se espera que salgan a la luz unos 400.000 documentos relacionados sobre todo con la guerra de Irak.

La ofensiva de WikiLeaks, que viene acusando a la Administración Obama de interferir con sus actividades con tácticas de desprestigio y bloqueo de financiación, se produce en un momento especialmente delicado para Irak. Con sus partidos políticos divididos a la hora de formar un gobierno de coalición en Bagdad y el Pentágono intentando reducir a un mínimo su presencia militar para finales del 2011.

Ante estas circunstancias, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha destinado un contingente de 120 personas a la misión de revisar sus bases de datos comprometidas en anticipación de posibles daños a sus operaciones. Y también se ha vuelto a solicitar a WikiLeaks que devuelva todo ese material ya que su publicación supone un peligro injustificado para las Fuerzas Armadas y servicios de inteligencia americanos.

Por su parte, la Justicia militar de Estados Unidos también sigue persiguiendo el presunto papel de "garganta profunda" que habría podido tener el soldado Bradley Manning, destinado como especialista de inteligencia militar en Bagdad. El funcionario castrense, en estos momentos encarcelado en una base de los "Marines" en Virginia, se enfrenta a una corte marcial y una pena de medio siglo de cárcel.

Se espera que para esta segunda entrega de material confidencial, WikiLeaks vuelva a contar con el respaldo simultaneo del "New York Times", "The Guardian" y " Der Spiegel". Las mismas publicaciones que ayudaron a divulgar este verano el "Diario de la Guerra de Afganistán". Material que puso sobre la mesa un problemático alegato contra lo ocurrido durante seis de los nueve años del conflicto bélico iniciado por la Administración Bush tras la ofensiva terrorista del 11-S.

Esa masiva filtración, inmediatamente condenada por la Casa Blanca, ofreció toda clase de problemáticos detalles sobre el conflicto en Afganistán, desde muertes no reconocidas de civiles afganos hasta operaciones secretas a cargo del llamado Destacamento 373 con el objetivo de eliminar discretamente a líderes de Al Qaida o los Talibanes para evitar enjuiciamientos.(FIN)16 de octubre del 2010@