Ola de violencia en Haití por sospechas de fraude electoral

Partidarios del cantante Martelly incendian la sede del partido en el poder

M. M. CASCANTE
CORRESPONSAL EN MÉXICO Actualizado:

Por si la tragedia no se hubiera cebado bastante con Haití tras ser azotado el país por un terremoto y una epidemia de cólera, el anuncio de los resultados preliminares de las pasadas elecciones han desatado ahora una ola de incontrolable violencia. Partidarios del popular cantante Michel Martelly —popularmente conocido como «Sweet Mickey»— incendieron en Puerto Príncipe la sede de Inité, el partido en el poder, después de que se supiera que, como ya adelantó ABC el pasado día 30, el candidato oficialista, Jude Celestin, pasará a la segunda vuelta con una ventaja de tan sólo seis mil votos sobre Martelly. Unos resultados que han sido calificados por Estados Unidos de «preocupantes» e «incoherentes» a la vista de los resultados parciales recabados por observadores respaldados por la UE.

A menos que haya una rectificación antes de la publicación de los resultados definitivos, en la segunda vuelta participarán la ex primera dama, Mirlande Manigat, quien se presenta como favorita tras haber obtenido un 31 por ciento de los votos, y el oficialista Jude Celestin, con un 20 por ciento de los sufragios. Mirlande Manigat, de 70 años, es la esposa de Leslie Manigat, quien, tras otras cuestionadas elecciones, en 1998 fue presidente de Haití durante unos meses antes de ser derribado por un golpe militar. Si se cumplen los pronósticos y Mirlande Manigat gana la segunda vuelta de las elecciones que se celebrará el 16 de enero, ésta será la primera mujer que dirigirá el país desde su independencia en 1804. Doctorada en Ciencias Políticas, Manigat ha basado su programa en la educación para los jóvenes y en la lucha contra la corrupción, al mismo tiempo que ha abogado por la salida paulatina de los cascos azules.

«Vamos a destruir el país»

Pero, antes, el país tendrá que superar los actuales disturbios que han provocado al menos cuatro muertos y numerosos heridos, aunque se teme que la cifra aumente a medida que se conozca el alcance de la ola de violencia. «Vamos a destruir el país hasta que se nos dé a Martelly como presidente», gritaba uno de los manifestantes en las afueras de Puerto Príncipe, informa Afp. Armados con piedras y bastones, los partidarios de Martelly, muy popular cantante de «kompas» —un ritmo antillano, genuinamente haitiano—, intentaron llegar al palacio presidencial, pero fuertes contingentes de policía lo impidieron.

A medida que se desarrollaban los disturbios, todos los comercios cerraron y Puerto Príncipe se convirtió en una ciudad paralizada y atenazada por el miedo a que los disturbios hundan aún más en el caos a este castigado país.