EE.UU. no se fía de Turquía, según Wikileaks

La filtración de documentos muestra la opinión norteamericana sobre su socio turco

CORRESPONSAL EN ESTAMBUL Actualizado:

EE.UU. no pierde de vista a Erdogán. Por si acaso. Aunque su Partido Justicia y Desarrollo (AKP) se defina como el equivalente musulmán de los partidos democristianos europeos, son muchos los que alegan que tiene una agenda oculta para islamizar el país una vez logre el acceso a todos los resortes del poder. Por eso, la embajada estadounidense vigila con lupa los movimientos del Gobierno turco, según se ha visto tras las últimas filtraciones de WikiLeaks.

En los informes y comunicaciones que la legación diplomática dirigía al Departamento de Estado norteamericano se analiza con detalle la política turca. El AKP, se lee en los documentos, «está firmemente asentado en el poder», aunque sólo sea porque «no existe una alternativa viable». «El principal partido de oposición, CHP, (…) no es otra cosa que un grupo de elitistas muerde-tobillos», asegura uno de los embajadores anteriores, Eric Edelman.

El apoyo al velo

La embajada considera la cuestión de la islamizaciónn «crucial para el futuro de Turquía». Los documentos hacen un repaso de los argumentos de los oponentes al Gobierno, entre ellos «el apoyo de Erdogán a una mayor libertad en las prácticas islámicas (como el velo)», al tiempo que no se garantizan las mismas libertades a las comunidades alevíes, kurdas, armenias y greco-ortodoxas.

Otro dato citado son «los cambios en el sistema educativo estrictamente secular para permitir a los graduados de las altas escuelas religiosas competir por las plazas en la universidad y acceder a trabajos gubernamentales», indicando que «el número de escuelas coránicas se ha incrementado significativamente, con el correspondiente descenso de la supervisión del Gobierno». A pesar de ello, los documentos consideran que las pruebas respecto a los planes de islamización son «circunstanciales».

Más preocupantes para las relaciones diplomáticas turco-norteamericanas son las menciones al

nepotismo en el entorno de Erdogán,

a adjudicación de la construcción de un gasoducto con Irán a un antiguo compañero de estudios del primer ministro, por imposición directa de éste.

favoritismos hacia el yerno del primer ministro turco,

Las relaciones entre Turquía y EE.UU., aunque oficialmente excelentes dada su cooperación estratégica en el marco de la OTAN, son en realidad algo tensas desde que el Parlamento turco denegase a las tropas estadounidenses el acceso por tierra a Irak en 2003. Por eso, la embajada estudia con celo la política exterior turca. Aunque observa con alarma el enfrentamiento entre Turquía e Israel, considera que Ankara depende demasiado militarmente de los EE.UU. para alejarse totalmente del eje occidental. «Turquía no lo abandonará», concluye