Holgada victoria de los socialdemócratas en Eslovaquia
El líder de los socialdemócratas, Robert Fico, tras conocer su victoria. /Samuel Kubani (Afp)
elecciones legislativas

Holgada victoria de los socialdemócratas en Eslovaquia

El opositor SMER gana por una amplia mayoría, aunque no alcanza la mayoría absoluta para gobernar en solitario, según los sondeos a pie de urna

AGENCIAS
BRATISLAVA Actualizado:

El opositor Partido Socialdemócrata (SMER) ha ganado por una amplia mayoría las elecciones legislativas en Eslovaquia, aunque no alcanza la mayoría absoluta para gobernar en solitario, según indican los primeros sondeos a pie de urna realizados para diferentes canales de televisión. De acuerdo a estas proyecciones, el partido del exprimer ministro Robert Fico se ha hecho con entre el 37 y 40% de los votos, mientras que su rival más directo, el Movimiento Democristiano (KDH), logra en torno al 10%.

El sondeo publicado por la televisión pública de Eslovaquia dice que SMER ha conseguido el 39,6% de los votos mientras que la encuesta hecha para el canal privado Markiza, le atribuye el 37,3% a los socialdemócratas. Por su parte, el KHD se mueve entre el 9,9 y el 10,8% de los votos, según estas dos encuestas. "Muchos han ido a votar y quiero agradecérselo", ha declarado a la prensa Fico, quien a la luz de estas estimaciones ha admitido que "Eslovaquia necesita una coalición gubernamental fuerte".

Todos los colegios electorales cerraron sus puertas a las 21.00 horas -menos uno que lo hizo diez minutos después y retrasó el anuncio de los sondeos-, después de una jornada que comenzó a las 06.00 (hora GMT), y que se desarrolló sin incidencias significantes. Los sondeos no han informado sobre participación electoral, aunque se espera que esté algo por encima del 50% que se ha barajado antes de los comicios.

Además de socialdemócratas y democristianos, entran en el Consejo Nacional (Legislativo) otros cinco partidos. Se trata del partido protesta "Gente Corriente" (OL-NO) que obtendrían el 7,6%, los conservadores de la "Unión Democristiana Eslovaca" (SDKU), con el 7,5%, el partido húngaro moderado "Most-Hid", con el 6,8%, y los liberales populistas de "Libertad y Solidaridad" (SaS) con el 5,9%. También volvería al Parlamento la coalición SMK de los nacionalistas magiares, con el 5,1%.

Llamada a las urnas

A lo lorgo de la jornada, el presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic, y otros líderes políticos del país centroeuropeo han animado a sus conciudadanos a acudir a las urnas. "Pido a los votantes indecisos que acudan a las urnas, que elijan entre aquellos que creen que actuarán responsablemente. Les recuerdo que tengan en cuenta lo que prometen y la realidad de sus promesas", señaló el jefe del Estado ante la prensa al depositar su voto. Los analistas políticos han vaticinado una alta abstención debido a la apatía, especialmente entre los votantes del centro derecha, que han visto frustradas sus expectativas tras la caída del Gobierno de la conservadora Iveta Radicova.

El favorito, el ex primer ministro socialdemócrata Robert Fico, señaló tras entregar el voto en un colegio electoral de Bratislava que "Eslovaquia necesita un Gobierno proeuropeo, ya que Eslovaquia sigue siendo un país receptor (de fondo europeos)". Fiel a su lema electoral de que cualquier voto "puede ser decisivo", añadió que "todavía existe la posibilidad" de que se forme un alianza de muchas fuerzas de centroderecha para evitar un gobierno socialdemócrata.

Por su parte, Jan Figel, líder del Movimiento Democristiano (KDH), segundo según las encuestas, ha instado a la ciudadanía a participar en los comicios y destacó que "votar significa apoyar la libertad, al propio país y la administración pública". El antiguo eurocomisario de Educación (2004 a 2009), ha añadido que " Eslovaquia necesita un gobierno honorable, que trabaje para los ciudadanos, una economía fuerte, nuevos puestos de trabajo, y una justicia consecuente".

El líder de los conservadores y actual ministro de Asuntos Exteriores, Mikulas Dzurinda, ha reconocido que "ha sido la campaña (electoral) más dura de mi vida". Su Unión Democrática Eslovaca (SDKU), el principal partido del centro derecha desde hace 15 años, afronta ahora una caída en picado, tras haber sido salpicado por una trama de corrupción en casos de privatización. "Hoy se decide cómo se desarrollará Eslovaquia los próximos cuatro años, si se acercará a los mejores países de Europa o volveremos a las andadas, lo que no deseo", ha declarado el padre de las reformas económicas de Eslovaquia en la década pasada.