la onu autoriza la intervención

Las fuerzas de Gadafi siguen avanzando hacia Bengasi

La representante estadounidense ante Naciones Unidas denuncia que la continuación de las operaciones militares suponen una violación de la resolución de la ONU

REDACCIÓN/AGENCIAS
MADRID Actualizado:

Las fuerzas leales al dirigente libio, Muamar Gadaif, siguen avanzando hacia la ciudad de Bengasi, la segunda mayor ciudad del país y actualmente bajo control rebelde, según un portavoz de seguridad nacional de Estados Unidos.

La fuente ha explicado que los movimientos militares del régimen son "intencionados", pese a la declaración del alto el fuego anunciada por el Gobierno de Gadafi este viernes. Así lo habrían constatado las agencias de seguridad nacional norteamericanos, ha añadido el portavoz.

Por su parte, la representante estadounidense ante Naciones Unidas, Susan Rice, ha denunciado en una entrevista a la CNN que los avances de las tropas de Gadafi en las últimas horas suponen una violación de la resolución adoptada ayer por el Consejo de Seguridad de la ONU y que, entre otros contenidos, pide el cese inmediato de las operaciones y establece la zona de exclusión aérea. En este sentido, Rice ha advertido a Gadafi de que si persiste en sus acciones e ignora las peticiones de la ONU se arriesga a "rápidas y seguras consecuencias", incluida una "acción militar".

El viceministro de Asuntos Exteriores del régimen libio, Jaled Kaim, ha desmentido cualquier tipo de violación del alto el fuego y ha aclarado que, aunque las tropas se han acercado a Bengasi, no la atacarán. El portavoz gubernamental ha defendido la presencia militar cerca de la segunda ciudad del país porque "es importante para la seguridad de los ciudadanos".

"No viola el alto el fuego", ha explicado, en alusión a la decisión anunciada este viernes por el régimen y que, según los rebeldes, se habría incumplido en las inmediaciones de Bengasi y en otras zonas del país como Misrata. Sin embargo, Kaim ha insistido: "No ha habido ningún bombardeo de ningún tipo desde la declaración de alto el fuego".

Kaim ha reiterado que el paso dado por Trípoli "significa que no puede haber operaciones militares, grandes o pequeñas". En este sentido, ha apuntado que, aunque las fuerzas leales al dirigente Muamar Gadafi, esperan a las puertas de Bengasi, "no tienen intención de entrar en la ciudad". Ha recalcado que el alto el fuego es "creíble, real y válido" y que, si así lo desean, pueden comprobarlo sobre el terreno observadores de Malta, China, Turquía o Alemania.

Operaciones militares

El régimen de Libia declaraba hoy "un inmediato alto el fuego y el cese de todas las operaciones militares" de acuerdo con la resolución aprobada anoche por el Consejo de Seguridad de la ONU, según anunciaba el ministro de Exteriores libio, Musa Kusa. En una declaración ante la prensa en Trípoli, el ministro expresaba la "tristeza" de su Gobierno con que la resolución incluya operaciones contra Libia como el establecimiento de una zona de exclusión aérea. "Esto incrementará el sufrimiento de los libios y tendrá un impacto negativo en su vida general", manifestaba.

Kusa consideraba "muy extraño" que la ONU permita en su resolución el empleo de la fuerza militar contra Libia y señalaba que "hay signos" de que esa acción "podría llevarse efectivamente a cabo". "Esto va claramente en contra de la Carta de Naciones Unidas y es una violación de la soberanía nacional de Libia", afirmaba.

El ministro destacó que Libia pone "gran interés en proteger a todos los civiles", así como en ofrecerles "toda la ayuda humanitaria" necesaria" respetando "todos los derechos humanos y cumpliendo "las leyes internacionales y humanitarias". Kusa aseguró que "abren todos los canales de diálogo con quien esté interesado en la unidad territorial de Libia". "Mi país es muy serio en relación con la continuación del desarrollo económico, político, humanitario y social de la nación libia", aseveró.

La resolución de la ONU establece que los países miembros pueden usar todos los medios necesarios -es decir, intervenir militarmente- para proteger la vida de los civiles y establece una zona de exclusión aérea. Así, el anuncio parece querer parar a toda costa los bombardeos a las instalaciones militares del régimen desde las bases de la OTAN situadas en el Mediterráneo, a las que se dirigen cazas británicos y franceses tal y como ha anunciado el primer ministro británico, David Cameron, en la Cámara de los Comunes.

Primeros aviones desplegados

El anuncio de un alto el fuego inmediato por parte de Trípoli no ha hecho cambiar los planes de la Alianza Atlántica, que ha acordado acelerar sus preparativos para una posible operación militar en Libia, pero han pospuesto al fin de semana cualquier decisión final. Según fuentes diplomáticas, todos los estados miembros han apoyado que se completen los planes militares "lo antes posible", a pesar de que dos socios -Alemania y Turquía- rechazan una intervención extranjera en Libia y han dejado claro que sus tropas no participarán en ningún ataque.

Las autoridades militares de la Alianza Atlántica aún necesitan algo más de tiempo para cerrar los preparativos técnicos requeridos para imponer la zona de exclusión aérea demandada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la resolución aprobada en la noche del jueves. Fuentes de la OTAN consideran que esos planes militares podrían estar listos el domingo, pero insisten en que la resolución de la ONU "deja abierta cualquier opción" para la aplicación del bloqueo aéreo, tanto por organizaciones como la propia Alianza como por varios estados de forma individual. Así, no descartan que una coalición de países pueda adelantarse e imponer por su cuenta la zona de exclusión para impedir los bombardeos de Gadafi sobre los rebeldes y que luego la OTAN -que necesita el consenso de sus 28 miembros- se sume y apoye esa operación.

Por el momento, Francia y Reino Unido ya han anunciado el envío de aviones de guerra al Mediterráneo para comenzar a corto plazo los ataques aéreos que se consideran necesarios para establecer la zona de prohibición de vuelos. Junto a ellos, varios países de la Alianza, como Estados Unidos, Noruega, Dinamarca, Canadá, y algunos estados árabes estarían dispuestos a intervenir sin la OTAN.