FILTRACIONES DE WIKILEAKS

EEUU expresa su preocupación por la seguridad nuclear en Pakistán

La embajadora estadounidense en Islamabad explica que su intranquilidad es "que alguien que trabaje en las instalaciones del Gobierno pudiera gradualmente sacar clandestinamente suficiente material para fabricar una bomba"

WASHINGTON Actualizado:

EEUU muestra su creciente "preocupación" por el arsenal nuclear de Pakistán, y la posibilidad de que parte de este material sea "utilizado" por islamistas radicales, han revelado nuevos documentos liberados por Wikileaks.

"Nuestra mayor preocupación no es que un grupo islamista robe una bomba, sino más bien la posibilidad de que alguien que trabaje en las instalaciones del Gobierno de Pakistán pudiera gradualmente sacar clandestinamente suficiente material para fabricar una bomba", explica Anne Patterson, la embajadora estadounidense en Islamabad. La nota de Patterson tiene como destinatario al enviado especial del presidente estadounidense, Barack Obama, para Afganistán y pakistán, Richard Holbrooke, en febrero de 2009; y ha sido publicada hoy por los diarios The Guardian y El País, quienes tuvieron acceso previo a los documentos de Wikileaks.

Los últimos cables revelados por Wikileaks exponen los temores no sólo de EEUU, sino también de sus aliados del Reino Unido ante el "rápido" crecimiento del arsenal nuclear de Pakistán. "El Reino Unido tiene una profunda preocupación por la seguridad de las armas nucleares de Pakistán", informa Mariot Leslie, una funcionaria de la Oficina de Exteriores, a diplomáticos de EEUU en septiembre de 2009. "A pesar de la inminente catástrofe económica, Pakistán está produciendo armas nucleares a una velocidad más rápida que ningún otro país en el mundo", explica un breve informe de EEUU en 2008.

Igualmente, los temores de EEUU y el Reino Unido son compartidos por expertos rusos, que califican a Pakistán como una región "altamente inestable". Yuri Korolev, del ministerio de Asuntos Exteriores ruso, señaló en un encuentro con oficiales de EEUU en Washington en febrero de este año que "los islamistas no sólo están buscando el poder en Pakistán, sino que están tratando de poner sus manos en material nuclear", recoge el diario El País.

Desaparición de trabajadores

"Hay entre 120.000 y 130.000 personas directamente involucradas en los programas nucleares paquistaníes. No hay manera de garantizar que todos son cien por ciento leales y confiables", relata el experto ruso. En este sentido, Korolev informa de la desaparición de trabajadores de estas instalaciones como un motivo creciente de preocupación. "En los últimos años, extremistas han atacado vehículos que llevaban trabajadores a estas plantas. Algunos fueron asesinados y otros fueron secuestrados sin que haya vuelto a saber de ellos", dice en otro cable recogido por estos diarios.

Por otro lado, los funcionarios de EEUU exponen su "frustración" por la poca colaboración de sus socios paquistaníes, a quienes acusan de utilizar a grupos de terroristas en frontera con Afganistán como "herramientas de política exterior" "Necesitamos dejar muy claro que el Ejército de Pakistán/ISI (Inter-Services Intelligence, los servicios secretos) deben de acabar con el apoyo tácito o encubierto a los grupos terroristas que utilizan como herramientas de la política exterior", escribe la embajadora Patterson en febrero de 2009, antes de la visita a Washington del general Ashfaq Kayani, jefe del Ejército de Pakistán. "La transparencia es frecuentemente inexistente. Las ofertas de ayuda quedan sin respuesta o son descartadas en los cuarteles generales", se lamenta un cable remitido desde la embajada de EEUU en Islamabad.