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Duvalier, la ascensión y caída de un dictador

El expresidente de Haití ha regresado por sorpresa al país caribeño, inmerso en una profunda crisis

EFE
PUERTO PRÍNCIPE Actualizado:

El expresidente de Haití Jean Claude Duvalier ha regresado por sorpresa a Haití 25 años después de ser depuesto por una revuelta popular y exiliarse a Francia. El ex dictador, que gobernó el país caribeño entre 1971 y 1986, regresó en un vuelo de la compañía Air France procedente de París a Puerto Príncipe, donde simpatizantes le esperaban. Haití está inmerso en una profunda crisis de todo orden tras el devastador terremoto del pasado año, una epidemia de cólera y un proceso electoral paralizado en medio de dudas y denuncias de fraude.

Duvalier nació el 3 de julio de 1951 en Puerto Príncipe, donde estudió Derecho en la Universidad de Haití, en la que años después se doctoró. Cuando tenía 19 años, el 2 de enero de 1971, Francois Duvalier, 'Papa Doc', presentó una enmienda constitucional por la que "la nación optaba por la continuidad", y le nombró su sucesor. Tras la muerte de su padre en abril del mismo año, asumió la Presidencia de la República.

Frente a la política intransigente de su padre, Jean Claude Duvalier intentó cierta liberalización, más teórica que práctica, adoptó una nueva Constitución y convocó elecciones legislativas en 1984. Sin embargo, en estos comicios no hubo oposición, ya que antes de las elecciones mandó encarcelar al presidente de la Democracia Cristiana, Sylvio Claude, e impidió que ese partido concurriera a las urnas, con lo que el suyo, el CONAJEC (Comité de Acción Jeanclaudista), ganó "cómodamente".

Exiliado en Francia

Durante su mandato sufrió varios atentados, en 1981 resultó herido y en 1982 fracasó un intento de derrocarlo, por un grupo de exiliados al mando de Bernard Sansarico. A principios de 1986 la situación de Haití se agrava y el 7 de febrero del mismo año se ve obligado a marchar del país en un avión militar estadounidense en medio de una gran contestación popular. Estados Unidos, Suiza, Grecia y España, entre otros países, se negaron a concederle asilo político, y solo Francia le aceptó de forma provisional para evitar un agravamiento en la situación en Haití.

Después de una temporada en un hotel de la localidad francesa de Talloires sur Caraibes, en la Alta Saboya, fijó temporalmente su residencia cerca de Grasse, en Francia, donde las autoridades del país lo mantuvieron en arresto domiciliario. El ex presidente haitiano respondió con una demanda interpuesta contra los ministros franceses de Asuntos Exteriores e Interior por considerarse "virtualmente secuestrado", junto a sus familiares directos, por las Fuerzas de Seguridad desplegadas en torno a su residencia.

En 1987, fue juzgado ante el Tribunal de Gran Instancia de la ciudad de Grasse por la demanda civil presentada por el Gobierno de Puerto Príncipe, así como cuatro empresas nacionales haitianas, por la desviación en su propio provecho de 120 millones de dólares de los fondos públicos del Estado. Vivió en la ciudad francesa de Mougins, cercana a Cannes, rodeado de medidas de seguridad.

A comienzos de 1991, durante la presidencia de Jean Bertrand Aristide, se barajó la solicitud de su extradición a Francia, a la vez que se confirmó la presentación de una demanda por el robo de 800 millones de dólares y que probablemente tenía en distintos bancos de Estados Unidos, Suiza y Francia. Meses después, a finales de septiembre de 1991, se produjo el derrocamiento por golpe de Estado de Aristide y a comienzos de octubre Duvalier hizo un llamamiento desde Francia por la reconciliación y una verdadera unidad nacional para lograr la supervivencia del país.

Después de que la justicia estadounidense ordenara la devolución de parte del dinero reclamado por Haití y gastar grandes cantidades de dinero en la Costa Azul francesa, Duvalier pasó a vivir en la pobreza extrema, dejó su lujosa mansión en 1994 e incluso se rumoreó con un posible traslado de residencia a la zona parisiense. A finales de abril de 1997 realizó un nuevo llamamiento por la unidad nacional desde una emisora de Miami y el presidente René Prevál anunció que sería encarcelado si regresaba al país. Estuvo casado con Michelle Bennett desde 1980, pero años después en 1991 se divorciaron. Su destino es tan incierto como el de su propio país, el más pobre de América