comicios presidenciales

Ascienden a cuatro los muertos en Haití por la violencia postelectoral

Los simpatizantes de Martelly consideran que el resultado de los comicios es fruto de un complot entre el Consejo Provisional Electoral y Préval para garantizar la continuidad en el poder de su partido político

EUROPA PRESS
PUERTO PRÍNCIPE Actualizado:

El balance de muertos por las protestas desatadas tras la divulgación de los resultados electorales se ha elevado a cuatro. La cifra de víctimas ha sido actualizada por el senador Gabriel Fortuné, quien ha sumado otros tres fallecidos por disparos de los efectivos de la Misión de Naciones Unidas en Haití durante varios asaltos al joven que murió durante el saqueo de la Oficina Electoral Departamental de Los Cayos. "Un joven fue abatido por los cascos azules senegaleses y otros dos a la entrada de la ciudad, en el asalto a una comisaría", ha explicado en declaraciones a Radio Kiskeya.

Los Cayos se han convertido en el escenario de los disturbios más violentos al estar considerados como el principal bastión del candidato y músico Michel Martelly, conocido como 'Sweet Micky', quien se ha quedado a las puertas de una segunda vuelta que enfrentará a la ex primera dama Mirlande Manigat y al aspirante del Gobierno, Jude Celestin. Los simpatizantes del cantante consideran que este resultado es fruto de un complot entre el Consejo Provisional Electoral (CPE) y el presidente de Haití, René Préval, para garantizar la continuidad en el poder de su partido político, INITE, sumándose así a las denuncias de "fraude masivo" realizadas durante la jornada electoral por 12 de los 18 candidatos.

Así, los manifestantes han incendiado y saqueado numerosos establecimientos públicos -entre ellos la Dirección General de Impuestos, el Ministerio de Hacienda y Finanzas, las dependencias del CPE, las oficinas aduaneras y un colegio-, así como varias viviendas, un banco y una estación de radio, propiedad de un senador oficialista. Mientras, Puerto Príncipe sigue colapsada por las decenas de barricadas que la población ha levantado con neumáticos incendiados en las principales calles de la capital. Escenas similares se suceden en otros puntos del país, como Cabo-Haitiano (norte), Léogâne (oeste), Miragoâne (suroeste) y Jacmel (sureste).

Poco antes del anuncio del aumento de víctimas mortales, Préval instó a la población a mantener la calma, al tiempo que rechazó las acusaciones de fraude. En un discurso dirigido a la nación, el mandatario negó la existencia de una trama y se refirió a las palabras del embajador de EEUU en Haití, Kenneth Merten, quien solicitó a las autoridades haitianas que revisen las "irregularidades" del proceso con el fin de "garantizar que la voluntad del pueblo se refleje plenamente". A este respecto, Préval consideró que la celebración de elecciones se integra en el ámbito nacional, por lo que instó a Washington a no inmiscuirse en sus asuntos internos. Ademas, recordó que, en cualquier caso, estos resultados no son definitivos porque pueden ser recurridos ante el CPE hasta el 20 de diciembre.