Un sindicalista distribuye gasolina en Saint Nazaire, cerca de Nantes

Prosigue la «normalización» en las refinerías francesas

El Gobierno esperan conseguir la normalidad dentro de «varios días»

JUAN PEDRO QUIÑONERO
CORRESPONSAL EN PARÍS Actualizado:

Manifestantes y fuerzas del orden juegan al ratón y el gato en un número impreciso de gasolineras, víctimas de una penuria relativa en unas 3.000 o 4.000 de las 13.000 que hay en toda Francia.

Los manifestantes intentan prolongar indefinidamente su protesta, cuando el Gobierno espera que el Senado vote esta noche la Ley de reforma del sistema nacional de pensiones, mientras prosigue una lenta «normalización» de las refinerías y depósitos de combustibles bloqueados por una minoría de manifestantes radicales. Las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS, anti disturbios) trabajan «con firmeza, evitando cualquier violencia excesiva», para no provocar incidentes inflamables. Las distintas operaciones se consuman, hasta ahora, sin problemas excepcionales.

En Granpuits (Seine-et-Marne), la refinería local, de relativa importancia, ya que abastece parcialmente a la región parisina, las CRS encontraron una relativa resistencia, pronto diluida sin graves enfrentamientos. En la periferia norte de Toulouse (Haute-Garonne), ciudad estratégica para la industria espacial europea, unos doscientos manifestantes intentaban oponerse, pero fueron rechazados con gases lacrimógenos.

En Coignières (Yvelines), en la periferia norte de París, los depósitos de carburantes fueron liberados tras tres horas de duros enfrentamientos. Escenas de bloqueo y liberación se han sucedido en otros puntos de la geografía nacional, como en Nantes (Loire-Atlantique), Havre (Seine-Maritime). En Lomme (Nord), cerca de Lille, las CRS tuvieron que emplearse con «energía» para desbloquear varios nudos de transportes.

Normalidad en varios días

Los manifestantes, minoritarios, entre sindicalistas, intentan evitar «por todos los medios» la normalización de los abastecimientos de combustibles, víctimas de varias semanas de huelga. El Gobierno esperan conseguir la normalidad dentro de «varios días». El rosario de incidentes más o menos significativos, en toda Francia, tampoco varias los hábitos automovilísticos, en vísperas del gran puente de las vacaciones de otoño. Según un sondeo del matutino «Le Figaro», un 60 por ciento de los franceses no piensan modificar sus hábitos ni trayectos, a pesar del riesgo de encontrarse con gasolineras con problemas de abastecimiento.