Restos del campamento saharaui desmantelado - AFP

La ONU se limita a «deplorar» la violencia en el Sahara y el Polisario estudia romper la baraja

El Consejo de Seguridad embarranca por el exclusivo veto de Francia, a la que los saharauis acusan de «tener miedo de la verdad»

anna grau
nueva york Actualizado:

Tras tres horas de reunión, el Consejo de Seguridad de la ONU se limitó este martes a “deplorar” la violencia en el Sáhara Occidental y a expresar sus “condolencias” por los muertos y heridos durante el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik. Eso es todo. De momento no habrá ninguna misión de investigación que llegue donde no pudo llegar la MINURSO, ni se habilitará ningún mecanismo especial de protección de los derechos humanos en la zona. “Es la botella medio llena, medio vacía”, constató el representante del Polisario ante la ONU, Ahmed Bujari. Quien en declaraciones a ABC no descarta ahora que su pueblo decida, al más alto nivel, romper la baraja.

Decir que los representantes del Polisario estaban decepcionados del resultado de la reunión del Consejo de Seguridad no sería del todo cierto. Nadie, ni ellos, esperaban un desenlace más positivo para sus aspiraciones. Una y otra vez el veto de Francia, miembro permanente del Consejo, blindó a Marruecos de las peticiones de transparencia lanzadas por países como México, Austria, Uganda y Nigeria, y aceptadas por muchos otros. “Ha quedado claro que sólo el veto francés se opone a lo que quiere la mayoría, que sólo Francia tiene miedo de que se conozca la verdad sobre el Sáhara”, concluyó Ahmed Bujari.

¿Y Estados Unidos, que recientemente se ha mostrado más propicio al Frente Polisario, hasta el punto de invitar a sus representantes a reuniones en el Departamento de Estado? En el Consejo de Seguridad no secundaron el veto francés pero tampoco se opusieron a él, manteniéndose en un estado de expectativa “interesante”, siempre según Ahmed Bujari.

Mayor disposición de Washington

Jonathan Cristol, director del prestigioso Bard Center for Globalization and International Affairs (BGIA) de Nueva York, experto en relaciones de Estados Unidos con Oriente Medio y el mundo árabe, opina para ABC que el Polisario no se engaña cuando detecta una mayor disposición de la Casa Blanca a implicarse en el cumplimiento de la resolución 1871 de las Naciones Unidas. Pero Cristol también advierte de que Washington es muy consciente de que, mientras París mantenga su apoyo incondicional a Rabat, el camino está cegado.

EE. UU. no promoverá un referéndum si fortaleciera a Al Qaida

¿Significa eso que el problema no tiene solución y que Estados Unidos, aún mostrando interés, lo va a dejar por imposible? Cristol no cree eso, pero sí cree que se van a sopesar muchos factores. Algunos históricos, como el hecho de que “el sultanato de Marruecos fue la primera entidad extranjera que reconoció la independencia americana de la Gran Bretaña”. ¿Basta eso para justificarlo todo? No. También hay que tener en cuenta que “la Casa Blanca no promoverá un referéndum en el Sahara si existe el peligro de que sus resultados fortalezcan a Al Qaida en el Magreb”.

¿Pero cómo saber si es un peligro real o es propaganda marroquí? El experto norteamericano admite que “esta es una pregunta difícil, porque la respuesta depende de los resultados y de la reacción ante ellos tanto dentro como fuera de Marruecos”. Sin ir más lejos, la Autoridad Nacional Palestina: “Este es un dilema complicado para los palestinos, que durante años se han proclamado como el único pueblo ocupado del mundo, con lo cual tienen que andarse con cuidado a la hora de reconocer la ocupación marroquí del Sahara”. Lo cual no quita para que tengan “mucho interés en ver cómo pueden reaccionar las grandes potencias frente a la declaración de un nuevo Estado en el Sahara Occidental, justo cuando hay una nueva ofensiva para reconocer el Estado palestino”.

En resumen, este experto en la política norteamericana en el mundo árabe es de la opinión de que el vidrioso problema del Sahara “no será una gran prioridad para Estados Unidos mientras la violencia en la zona esté bajo control”. ¿Equivale eso a reconocer que si los Polisarios quieren su referéndum, tendrán que volver a entrar en guerra? “Parece que el mundo pide sangre para interesarse por los problemas”, se lamenta Ahmed Bujari.

Persistir en la vía pacífica

El representante del Frente Polisario en Nueva York insiste en la contradicción de que tanto el Departamento de Estado norteamericano como el resto de interlocutores internacionales les aconsejen persistir en la vía pacífica mientras una y otra vez les demuestran que esta es una vía “que no da ningún resultado tangible”. “Eso provoca una frustración legítima en una mayoría del pueblo saharaui”, advierte.

Ante la pregunta directa de si el Polisario se siente empujado a la guerra por la comunidad internacional, responde: “Siempre hemos enarbolado la bandera de la paz, pero ante la indiferencia del Consejo de Seguridad y la impunidad de Marruecos, garantizada por el veto del mismo país que promovió una comisión para investigar el asesinato de Hariri en Siria, no sabemos cómo puede reaccionar nuestra gente; tenemos que evaluar la situación”, concluye. Y se despide advirtiendo que de momento seguirán insistiendo por la vía habitual pero que “todo es posible”.