Irán llama «prostituta» a Carla Bruni por defender a Ashtiani

La esposa de Sarkozy envió una carta a la mujer condenada a lapidación por adulterio

MADRID Actualizado:

No se trata de otra mala salida de la prensa amarilla, sino de un diario bajo el control del régimen iraní que tildó ayer de «prostituta» a la primera dama francesa, Carla Bruni. En un editorial, el periódico persa «Kayhan» insultó con este apelativo a la ex modelo italiana por firmar una carta abierta en la que pide la liberación de Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer iraní de 43 años condenada a ser lapidada por un tribunal islámico de su país bajo los cargos de adulterio y complicidad en la muerte de su difunto marido.

Una cadena estatal de televisión se sumó también al ataque contra Bruni reseñando su «inmoralidad» por la misiva dirigida a la iraní publicada la semana pasada. Pero no es la primera vez que Teherán utiliza los medios de comunicación bajo su control para arremeter contra la vigilancia internacional relacionada con el caso de Ashtiani. El pasado 12 de agosto obligó a la mujer a comparecer en la televisión bajo tortura para que confesara su culpa ante todos los iraníes. En esa ocasión, la condenada arremetió contra su abogado, Mohammad Mostaefi, —exiliado en Suecia por defender su caso— por hacer pública su situación ante el mundo y «dañar» su dignidad.

Dudosa culpabilidad

La rama más radical del islam iraní buscó justificar la pena de muerte dictada contra Ashtiani con esas declaraciones, a pesar de que cinco jueces que han revisado el proceso consideran dudosa su culpabilidad. Ahora el régimen de los ayatolás utiliza al director del «Kayhan», representante del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, para cargar contra Carla Bruni en el artículo «Prostitutas francesas entran en el alboroto de los derechos humanos». El periódico señala a Bruni como la causante de la ruptura del matrimonio anterior de Nicolás Sarkozi con Cecilia Ciganer-Albéniz y subraya los rumores de infidelidad sobre la cantante surgidos en abril por un artículo publicado en el tabloide galo «Journal du Dimanche».

Viuda y madre,

Ashtiani fue acusada en mayo de 2006 de haber mantenido relaciones sexuales con un hombre varios años después de morir su marido y condenada por ello a 99 latigazos por un tribunal islámico. Después se dictó su muerte por lapilación. La desmesura de la sentencia provocó la reacción de gobiernos extranjeros y varias ONG, que con sus presiones lograron la conmutación de la pena capital, pero que no han conseguido su excarcelación.

Bruni se ha sumado a las protestas sucedidas en las calles de París en apoyo a Ashtiani. Así el pasado sábado, en la explanada del Trocadero frente a la torre Eiffel, tuvo lugar una manifestación de la asociación «Ni putas, ni sumisas». En su carta abierta, Bruni preguntaba por qué derramar su sangre y privar a unos hijos de su madre. «Todo dentro de mí se niega a aceptar esto», afirmaba.

Ashtiani espera en el corredor de la muerte en una cárcel de la ciudad de Tabriz (noroeste), mientras la ONG Amnistía Internacional advierte de una ejecución inminente. La Oficina de la Presidencia francesa no ha querido responder a los insultos iraníes contra su primera dama.