La policía rodea la guardería Charles-Fourier de Bensançon - AFP

Liberados todos los niños retenidos en una guardería de Francia

El captor, supuestamente un joven de 17 años con problemas psicológicos, había entrado al centro a las 8.30 armado con dos cuchillos y secuestró a un grupo de 20 niños de entre 4 y 6 años

corresponsal en paris Actualizado: Guardar
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Los especialistas del Grupo de Intervención de la Polícía Nacional (GIPN) han liberado a los niños y la maestra que estuvieron amenazados, durante tres horas, por un joven de 17 años con problemas mentales, armado de dos sables, en una guardería de Besançon (departamento de Doubs, al este de Francia).

Cuando se sintió cercado sin remedio, el joven, aquejado de graves trastornos mentales, pidió un arma para suicidarse, antes de liberar a todos los niños y la maestra. Tras la liberación de los últimos cinco niños y la maestra, el joven ha sido detenido puesto a disposición judicial.

Los especialistas del GIPN dialogaban y ganaban tiempo, mientras se tomaban posiciones para dar el asalto a la guardería.

Poco antes de las diez de la mañana, el joven armado con dos sables entró en la guardería, amenazando a 17 niños de corta edad. Jean-Louis Fousseret, alcalde de Bensançon, intervino inmediatamente y consiguió con relativa rapidez la liberación de una docena de niños.

Negociaron para ganar tiempo

Los especialistas del GIPN comenzaron por “negociar” con el perturbado mental, intentando ganar tiempo, mientras el resto de la guardería y la escuela inmediata fueron rápidamente evacuadas. Niños y maestros estuvieron desde el primer instante atendidos por un grupo médico de “sostén psicológico” que prestó auxilio psicológico de urgencia a las familias de los niños amenazados de muerte.

El prefecto del departamento pidió refuerzos policiales. Tres horas más tarde, la liberación se produjo poco antes que el ministro de educación, Luc Chatel, llegase a Besançon para dirigir personalmente las operaciones. En sus primeras declaraciones, el ministro afirma que, finalmente, los niños nunca estuvieron “realmente amenazados” por un joven “cuya única reivindicación era una pistola para poner fin a su vida”.