Imagen del blog de Esteban Morales, donde ha colgado su artículo. - ABC

El PC expulsa a un intelectual por denunciar la corrupción en Cuba

«Se da el mensaje de que es mejor callar y hacer el juego a lo mal hecho», dice Morales

MADRID Actualizado:

Esteban Morales Domínguez (68 años), economista y ensayista cubano, es un revolucionario de la primera hora. Pero desde hace unos días le falta algo: el carné del Partido. Se lo han retirado por un artículo crítico.

El texto origen de tan drástica medida se titula «Corrupción, ¿la verdadera contrarrevolución?». Fue publicado en la página «web» de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos (Uneac) el pasado 9 de abril.

ABC trató anteayer de ponerse en contacto telefónico con el profesor Morales. Llamó a su domicilio particular, a su despacho en la Universidad de La Habana y a la Academia de Ciencias. Fueron intentos en vano. Ayer volvimos a llamar a su domicilio. Para clarificar las cosas, su mujer, Katia, nos dijo que su marido no quería hablar con la prensa. «Menos aún con la prensa española», pensamos. Se desarrolló la siguiente conversación:

—¿Puede confirmarme usted si han expulsado a su marido del Partido Comunista de Cuba?

—Expulsado, no, lo han separado.

—¿Cuál es la diferencia entre «expulsado» y «separado»?

—Expulsar se expulsa solo por asuntos muy graves, como por ejemplo traición a la patria. Pero separado quiere decir también que ya no está en el Partido.

—¿Quién ha tomado la medida?

—El municipio de Playa (en La Habana).

—¿Y lo han separado única y exclusivamente por ese artículo crítico sobre la corrupción?

—Sí.

—¿Cómo se siente su marido? ¿Teme otras represalias, por ejemplo, en el trabajo?

—Bueno... él tiene 68 años y está ya a punto de jubilarse. Por lo demás, es un revolucionario de toda la vida y no tiene ningún remordimiento de conciencia. Está tranquilo. Escribió sobre un tema que afecta a la revolución.

—¿Ha hablado con su marido de los disidente cubanos que estos días están llegando a España?

—No.

El último «no» sonaba a «¡No me venga usted con disidentes, nosotros estamos con Fidel!».

En su controvertido artículo, Morales escribe que los corruptos están en el aparato estatal y que

muchos son políticos con «decenas de años ocupando las mismas posiciones de poder». Contradictoriamente, sin embargo, alaba al «Comandante en Jefe» (Fidel) en el mismo texto.

El doctor Morales denuncia que la nomenclatura está «recibiendo comisiones y abriéndose cuentas bancarias en otros países». Cita el caso del general Acevedo, que fue el director del Instituto de Aeronaútica Civil de Cuba.

El espionaje español

Finalmente, y esta es la tesis de su artículo, afirma que los corruptos debilitan al Estado, porque son objeto de «soborno, chantaje o reclutamiento». Aquí menciona a la inteligencia de España y de los Estados Unidos.

En una nota posterior, este intelectual apunta que sancionando sin tener en cuenta su «historial de sostenida e incondicional fidelidad a la revolución», se hace daño al Partido y al país», y se transmite el mensaje de que «el Partido va a ser implacable con quien considere que se equivocó, aunque haya sido de buena fe»; de que es preferible callar, ser oportunista y hacer «el juego a lo mal hecho».