Ángela Merkel - REUTERS

El ser o no ser europeo de Merkel

La actitud de firmeza de la canciller alemana en la crisis de la deuda en la UE dispara la crítica hacia su supuesta falta de confianza en la Unión

CORRESPONSAL EN BERLÍN Actualizado:

"Es necesaria en Europa una cultura de la estabilidad". La canciller federal llega a decirle que hay que ir en Vokswagen, vivir con Siemens y cocinar con Braun pero sí que, si Vd se organizara como un alemán, viviría más tranquilo: ¿Es la nostalgia del viejo deutschmark? ¿Del saneado hogar suevo, del mercado social renano?

La mujer más poderosa del mundo pasa a veces de la inacción al accionismo y Europa entera resiente la fiebre: Contra lo que esperaban algunos, incluido el gobierno español, no hay ya alternativa al recorte presupuestario: "no podemos granjearnos la confianza de los inversores internacionales ablandando los criterios de la deuda y posponiendo soluciones", dice el ministro de Hacienda.

Los últimos han sido días de éxito alemán, que ni en unas olimpiadas: Merkel logra fijar el mecanismo futuro de rescate en la eurozona, el lobby teutón en Bruselas logra la autorización de la Comisión a la prórroga de las ayudas al carbón, y ello tras parar la emisión de "bonos europeos" y la ampliación del fondo de rescate.

Quien paga, manda

"Quien paga, manda" es orden del día en Alemania y en Bruselas, no sin que el luxemburgués Juncker califique a Merkel de "simplista" y "poco europea". Tras un tardío resugir del liderazgo alemán, en una Unión Europea sin digerir la crisis, falta de ilusión y huérfana de dirigentes no folclóricos, se celebra y se critica similarmente la aparición matronil de Merkel.

En la resaca, hay barra libre para el arquetipo, en el gobierno español como en otros, sean machistas o anti-germanos; pero como ningún tópico es gratuito, éste puede resumirse en la disciplina de ahorro de la severa ama de casa teutona; y en la cultura de superioridad ética y práctica que ello inocula luego a sus ciudadanos.

Es un hecho que, tras 5 o 6 años de difícil estancamiento y duras reformas, Berlín ha vuelto a asumir su papel de locomotora económica, con una previsión de crecimiento del 3,6% para 2010 y un desempleo en caída continua y en torno a un tercio del español.

Realizado el esfuerzo, no serían alemanes sino procedieran a pavonearse: cada vez que surge un tema espinoso Alemania hace ahora valer sus cifras como salvoconducto, "para defender férreamente sus posturas" ante sus socios, como observan en Bruselas.

Alemania, el principal contribuyente

Pero, pese a críticas españolas, del luxemburgués Juncker o la izquierda griega, aún Merkel lo haría "con más elegancia de lo que le hizo el gobierno español a Schröder", cuando la difícil recesión alemana de 2002-03 y las buenas cifras de Aznar, reconoce un experto presupuestario conocedor de Alemania.

Pese al ninguneo de la canciller a la propuesta de Rodríguez Zapatero en el consejo, recuerda que "la foto ha sido la de Merkel acercándose aún a respaldar" al presidente, con palabras de encomio a las reformas y palmadas en el hombre.

Alemania es el principal contribuyente neto a las arcas comunes, con 20% del presupuesto, y una cuenta de 22.000 millones para ayudar a Grecia (y a los bancos alemanes en Grecia) y 150.000 millones para el fondo de rescate (para Irlanda, y los bancos alemanes en Irlanda). Y los números reclaman una autoridad, que tanto se echa de menos, si falta, como de más, en cuanto Berlín habla.

El balance del diario económico Handelsblatt es que "es el precio de estar e influir en Europa". Y como tal, y bajo condiciones propias, Alemania ha dicho estar dispuesta a pagar. En Berlín, el experto del PP explicaba su respaldo a la ortodoxia alemana: "basta ya de escapismos, vamos con una pierna rota y el presidente quería más muletas. Merkel le ha dicho que sí, pero sólo si se hace escayolar primero", dice este experto, sabiendo que el ajuste será duro pero necesario.

Reformas urgentes

Habría "reformas urgentes que me alegro de que por fin Merkel nos obligue a hacerlas", y cita normativas laborales franquistas y "derroche en los solapamientos de administraciones" autonómicas y estatal. El jefe de la diplomacia alemana ha criticado las pretensiones españolas de compra de su deuda alegando que "si sucumben a refinanciarse a bajo precio merced a la solvencia alemana, la presión para que reajusten desaparece".

Pero el presidente del Eurogrupo de ministros de Hacienda ha criticado que Alemania estuviese "perdiendo poco a poco de vista el interés común de Europa". Y con una campechanería inaudita para los alemanes, el secretario de Estado español López Garrido fue hasta espetarle recientemente a su homólogo alemán que "Alemania vuelve a ser un problema" para Europa.

Contra esta Alemania se ha argumentado también lentitud y reticencias que habrían "empeorado las cosas para algunos", o bien una locuacidad de Merkel que las "habría acelerado para otros". La ministra de Economía Elena Salgado ha acusado abiertamente a la canciller de atizar temores en los mercados con sus propuestas de corresponsabilidad privada en el futuro rescate de la Eurozona.

El portavoz del gobierno rechaza "taxativamente esa causalidad" y Wolfang Schäuble, el heredero del viejo europeísmo de Kohl en el gobierno, critique que se intente "responsabilizar a los alemanes de la crisis actual en Europa..." Quienes ponen a Europa en peligro serían "quienes quieren combatir una crisis de deuda generando nuevas deudas", ha dicho el ministro de Exteriores.

Preocupación por un nuevo nacionalismo

La responsable en Berlín del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR) Ulrike Guérot alega el esfuerzo realizado por Alemania y constata "el momento de Merkel"; pero admite que "el resto lo está tragando mal " y hay preocupación en torno "a un nuevo nacionalismo" alemán con resabios autosuficientes del propio ministro de Exteriores. Su secretario de estado, Werner Hoyer, ha reconocido las suspicacias europeas, pero el responsable de Exteriores de Kohl, Horst Teltchik, argumenta que Alemania no puede pasarse sin la UE o sin el euro, "más que por nosotros, por nuestros vecinos".

Lo cierto es que pese a su boca grande y a que se los considere ganadores del euro, la Alemania la de la calle se ha empobrecido y "los alemanes se sienten más viejos y más débiles" en el conjunto, mientras Europa se les ha vuelto "complicada" y fría, como apuntan los sondeos socialógicos, un lugar "donde te engañan".

Durante el agrio debate sobre la crisis griega, Merkel se dejó festejar por la prensa amarilla como la canciller de hierro, para hacer luego aprobar a un sorprendido parlamento el impopular rescate de Grecia y la participación en el fondo de rescate. El responsable de la Sociedad Alemana para la Política Exterior, Almut Möller, cuestiona una política informativa "con retrasos o no siempre razonable".

Sensibles a las críticas, Merkel ha intentado coordinarse de nuevo con el atrabiliario presidente francés y otros vecinos, "somos conscientes de que la crisis ha hecho resurgir estereotipos críticos", reconoce un diplomático germano.

En lucha contra la lacra del deficit, los socios de la eurozona han dado el primer paso hacia un futuro "gobierno económico", propuesta de Sarkozy y que ahora enarbola Angela Merkel, para poner en común progresivamente las políticas económicas de la eurozona.

Por deseo de Alemania, para que ese mecanismo permanente tenga validez jurídica, se aplicarán leves retoques al Tratado de Lisboa, con un par de frases que eviten referendos y, a Berlín, problemas con su Tribunal Constitucional. A partir del año que viene, como deseaba el comisario de Economía del bloque, los Estados miembro mandarán a Bruselas sus borradores de presupuestos, para que la Comisión pueda hacer recomendaciones "antes y no después".

El comentarista español José Cavero resume que "la canciller se ha llegado a convertir en la vigía de todo el proceso de salida de la crisis económica y ella marca, muchísimo más que Sarkozy, los ritmos y los tiempos para acelerar el final de esos malos tiempos... no hay otro recursos que reducir deudas y compromisos viejos y arrancar lo antes posible con nuevos bríos".