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Lille


El orgullo de todo un pueblo

El orgullo de todo un pueblo

«La ilusión de todo un pueblo», son las palabras con las que empieza el himno del Villarreal. Esa ilusión ya se ha convertido en orgullo, después de que los villarrealenses vean como su equipo no se acompleja en la Liga de Campeones. Su clasificación para cuartos está a un solo punto

El gallo tiene afonía

Los franceses no ganan el Tour desde 1985, con Hinault. Y se desesperan en la espera de un nuevo paladín. Virenque y Jalabert, retirados y ahora comentaristas, son los ídolos del público. «Es problema de buscar. Si no lo hacemos, no encontraremos», dice Charly Mottet


Los franceses se preparan para votar bajo una epidemia de pesimismo

Los franceses se preparan para votar bajo una epidemia de pesimismo

Conté Sur Escault es un pueblo francés de 10.000 habitantes próximo a la frontera belga, con fama de ser feudo de la izquierda y concernido por el futuro de Europa. Pero en sus calles se viven las mismas dudas que en todo el país acerca del resultado del referéndum CONTE SUR ESCAULT. Están a menos de diez kilómetros de la frontera belga, pero en estos momentos parece una distancia sideral. El pueblo de Conté Sur Escault es una población francesa de 10.000 habitantes particularmente concernida por el futuro de Europa y, sin embargo, en sus calles se viven las mismas dudas que en todo el país acerca del resultado del referéndum europeo del próximo domingo. Aquí han hecho toda la vida chistes de belgas, pero de repente se han dado cuenta de que hasta sus vecinos del norte están mejor situados y que a ellos les ha invadido una nube de pesimismo. Con un 30 por ciento de paro y el resto de empleos dependientes de una fábrica de «Toyota» que todos temen que en cualquier momento pueda ser trasladada a uno de los países del Este, el debate europeo está en todas las conversaciones. Aquí se ha vivido de sectores como la siderurgia, la minería y el textil, que ahora han sido barridos del mapa, aunque hasta hace cuatro décadas, trajeron muchos emigrantes italianos. Uno de sus descendientes es Popula Luchane, teniente de alcalde en la coalición de socialistas, comunistas y verdes que gobierna el municipio y que ya va por el tercer libro que lee sobre el Tratado Constitucional y todavía no acaba de tenerlo claro. «Desde 2001 (cuando en la primera vuelta de las elecciones presidenciales el ultraderechista Le Pen tuvo más votos que el socialista Lionel Jospin) ya no hago pronósticos. De aquella salimos más que escaldados». El alcalde es un veterano socialista alejado del partido, Daniel Bois, de 65 años de edad, profesor ya jubilado, que trata de navegar como puede en un ambiente político muy tenso y hasta cargado: «Soy partidario de aprobar la Constitución europea, pero no lo puedo decir muy claramente porque aquí, en la mayoría local de izquierdas, hay muchos partidarios del «no». Pero si quiere saber mi posición más exacta, creo que no podemos permitirnos no votar «sí»». Una sociedad en crisis El viejo alcalde tiene una explicación a esta sensación de desánimo que parece haber contagiado a los franceses: «La sociedad vive sin referencias, los gobiernos se dedican a prometer lo que no pueden cumplir y al final la gente ya no cree en nada». La alcaldesa socialista de la capital regional, Lille, la popular Martine Aubry, milita a favor de la Constitución. El viejo alcalde de Conté no cree que a estas alturas sus antiguos compañeros de partido puedan cambiar mucho las cosas. «La izquierda francesa está a punto de perder su identidad, si es que alguna vez la ha tenido, ¿quién me habría dicho que vería a alguien como Laurent Fabius al lado de la extrema izquierda?». La región tiene fama de ser un feudo de la izquierda, pero hasta eso está ahora puesto en cuestión, porque después de este referéndum los socialistas tendrán muchas explicaciones que dar, sea cual sea el resultado. La globalización, las deslocalizaciones son los mitos y los miedos que obsesionan a los franceses, mientras que son pocos los que aceptan mirarse al espejo y reconocer, como un parroquiano de Conté que no quería dar su nombre, que «lo que hacemos ahora es pagar la cuenta de los años de Mitterrand». En cuanto al presidente Chirac, el alcalde Bois lo tiene claro: «Pase lo que pase saldrá de esta como siempre, con una pirueta».

ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL/ Comentar
La sentencia interminable

La sentencia interminable

El Athletic mantiene en el Supremo el positivo de Carlos Gurpegui dos años y medio después. El Consejo Superior de Deportes es firme en su negativa al indulto, pese al deseo de Villar. La nueva nomenclatura del AMA sobre la 19-norandrosterona nada cambia, a juicio de los médicos del COI MADRID. Tres días antes del 10 de diciembre de 2002, cuando la Federación Española de Fútbol comunicó oficialmente el positivo por 19-norandrosterona de Carlos Gurpegui, desde el despacho de Andoni Zubizarreta en Ibaigane salió una llamada en dirección al bufete de abogados de Uría y Menéndez. A la asesoría en la que trabaja el ex fiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bueren llegaba un encargo de primera categoría: la defensa contra la acusación de dopaje de un jugador del Athletic y con una sanción de dos años a cuestas. Al nivel de Quatrecasas, Uría y Menéndez tienen fama ganada en el sector de contar con los mejores y más caros abogados de la geografía española. En sus filiales por suelo ibérico trabajan más de 200 letrados especialistas. Su capacidad tentacular para abarcar subcontratas y manejarse con firmeza en cualquier terreno está fuera de toda duda, en opinión de los analistas. Uría mantiene una contrata de trabajo con el club bilbaíno, aunque el caso de Gurpegui no guarda ninguna cercanía con sus colaboraciones habituales en Lezama. El reciente historial del bufete en cuestiones deportivas describe como un triunfo la exculpación del médico Nicolás Terrados en el proceso judicial en Lille por los sucesos del Tour 98. Tres años largos de litigio en los juzgados franceses y victoria final. Libertad sin cargos para Terrados. Un alivio para el equipo de Manolo Saiz, que no ha quedado marcado en suelo francés, y una minuta de 170 millones de pesetas para Uría y Menéndez a cuenta de la ONCE. Las cábalas de Zubizarreta El contenido del mensaje es transparente. Carlos Gurpegui está en buenas manos. Se encuentra por tiempo indefinido en las salas del Tribunal Supremo, hasta donde ha acudido el Athletic en su empeño por defender la inocencia de su jugador. Zubizarreta ya no ejerce como director deportivo del Athletic. Su cese en el cargo estaba sentenciado desde que aterrizó el nuevo presidente, Fernando Lamikiz. Él gestionó el caso Gurpegui durante dos años y aún hoy, apartado del club y en relación laboral con la consultora de Valdano, se toma la historia con una vehemencia insospechada. «La irregularidad existe -cuenta el ex portero-. Todas las pruebas que le hemos realizado al jugador nos dicen que existe una producción endógena. La prueba capilar, entre otras, a la que apenas se le dio repercusión. Eso no quiere decir que tenga que dar positivo siempre que se le realice un control, porque no siempre se dan las mismas condiciones físicas, ambientales y demás. Es como decir que el cáncer de pulmón sólo lo pueden sufrir los fumadores. Sin embargo, lo padece más gente. La ciencia es compleja y avanza a través de estudios. Ahora, si lo queremos reducir todo y cerrar el proceso sin descubrir la verdad, la ciencia se estanca». Aclaración del AMA Por encima de esa tesis, reside una evidencia. Gurpegui fue declarado positivo por el metabolito que genera la nandrolona. El límite de la legalidad establece dos nanogramos por mililitro de sangre. El jugador dio 9,8 en la versión del Athletic y 13,8 en la del Consejo Superior de Deportes. El Athletic pudo alegar el argumento recurrente de muchos otros deportistas, la contaminación por nandrolona en determinados suplementos nutritivos que provienen de laboratorios de Estados Unidos vía internet. Sin embargo, se decantó por la tesis del cuerpo especial del futbolista que produce de forma endógena el metabolito. En el último listado de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) se especifica que la 19-norandrosterona puede generarse de manera natural en el organismo. A ese argumento se ha enganchado el Athletic como fuente de su defensa. Sin embargo, la discrepancia surge al primer vistazo. Jordi Segura es miembro de la comisión médica del Comité Olímpico Internacional (COI) y aclara el asunto desde su óptica autorizada. «No ha cambiado nada. En la anterior lista no figuraba la 19-norandrosterona, sino la nandrolona, que es su organismo padre. Ya se sabía que la 19-norandrosterona se producía de forma endógena. Cualquier laboratorio siempre detecta 19-norandrosterona, la sustancia del metabolismo. El AMA clarifica la cuestión, no cambia nada más, porque el límite permitido sigue siendo de dos nanogramos por mililitro. Cualquier cifra que rebase ese tope se considera imposible que la genere un cuerpo humano». El caso de Gurpegui es único y no por los misterios de su organismo en relación con el metabolito de marras. Un círculo cerrado marca su vida deportiva: empezó y probablemente acabe con la 19-norandrosterona. Desde su debut en Primera el 1 de septiembre de 2002 en Anoeta con 22 años, dos goles y un disgusto hasta un plazo indefinido que los expertos vaticinan en un par de inviernos más, cuando se agote la vía judicial. Tendrá entonces 27 años. «No hay sanción firme. El proceso no está cerrado -dice Zubizarreta-. Cualquier ciudadano está en su derecho de acudir a los tribunales». La interpretación de la ley. Álvaro García-Alamán pertenece al bufete de abogados que ganó una sentencia que ha marcado jurisprudencia. Representó al ruso Bestchasnyk y consiguió demostrar que dejar sin ficha a un futbolista equivalía a un despido improcedente en una vulneración de sus derechos laborales. Ha asesorado a tenistas en conflictos con el dopaje, Coria, Puerta y Chela. Y discrepa en las formas del Athletic: «Creo que Gurpegui tendrá que cumplir la sanción tarde o temprano. Es posible que no le conceda el amparo el Tribunal Constitucional. La sentencia es muy importante para el deporte. La legislación deportiva está enfocada a que los clubes y los jugadores no recurran a los tribunales ordinarios. El deporte defiende otros valores, como la limpieza de la competición, y no el bien común como la Justicia». Para corregir ese handicap, Álvaro García propone «un sistema de juicios rápidos que decidan de un día para otro». Un esforzado de Lezama Gurpegui no es un crack. Nunca lo fue en sus orígenes en el equipo de su pueblo, Andosilla (Navarra), y en sus tres campañas en los filiales de Lezama. Lo sabía su padre, agricultor, su madre, pescadera, y los técnicos del Athletic, que adoraban su prodigioso físico y su voluntad para mejorar. «Se ha ganado todo lo que tiene a pulso -comenta Zubizarreta-. Se operó la rodilla en una intervención complicada. Luchó mucho por llegar y en contra de lo que pueda parecer, el asunto no le ha derrotado. Es transparente y honesto. Y confía en el club». Y su club confiaba en Ángel Villar, ex de la casa, dieciocho años en la poltrona de la Federación, amigo de las prebendas y los favores. Lamikiz votó a Villar en las elecciones frente a Gerardo González y el reelegido presidente deslizó la posibilidad de una medida de gracia -el indulto no existe en la Constitución- para el dorsal 18 del Athletic. En la Federación insisten en la idea. Los estatutos admiten la medida de gracia. Pero a Villar le ha surgido un rival poderoso, el nuevo espíritu antidopaje que despliega el secretario de Estado Jaime Lissavetzky. Tolerancia cero con la trampa. El director general del Consejo Superior de Deportes, Rafael Blanco, se muestra tajante en declaraciones a ABC: «A nadie se le puede negar el derecho de acudir a los tribunales, pero el caso Gurpegui está cerrado en la esfera deportiva. En ningún caso habrá indulto para casos de dopaje. Debemos preservar el principio de igualdad ante la ley. ¿Qué pensarían los demás deportistas si el CSD admite una amnistía especial? Sería dar pasos hacia atrás y perdería todo el sentido la lucha contra el dopaje que estamos desarrollando».

José Carlos Carabias Comentar
La nueva Francia musulmana

La nueva Francia musulmana

El anuncio de una ley que regula el uso de los «signos ostentosos» de carácter religioso, el nombramiento de un prefecto o el acercamiento de los candidatos oficiosos a la Presidencia a los franceses que profesan esa religión, son síntomas del nuevo puesto de los musulmanes en el país

POR JUAN PEDRO QUIÑONERO, CORRESPONSAL Comentar