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Antibes

Los otros Grimaldi, del circo a la corte

Los otros Grimaldi, del circo a la corte

Una niña en la línea de sucesión al Trono británico, una nadadora con aspiraciones olímpicas, un fanático del fútbol y un par de hijos ilegítimos son las caras desconocidas de la Familia Real monegasca

Martín Bianchi Tasso Comentar
Angelina y Brad, ¿reconciliados en Cannes?

Angelina y Brad, ¿reconciliados en Cannes?

El Festival de Cannes ha dado la oportunidad de ver a Angelina Jolie y Brad Pitt juntos en público por primera vez después de tres meses. A lo largo de todo este tiempo, muchos han sido los rumores

Picasso y los grandes maestros

Picasso et les maitres. Galerías Nacionales del Grand Palais. Se ha inaugurado en París una magna exposición en la que, con un total de 210 obras, se muestran las «versiones» que Picasso realizó a lo

Niza, el inmortal encanto de la Costa Azul

Niza, el inmortal encanto de la Costa Azul

En el corazón histórico de laCosta Azul, Niza es una encrucijada ideal para el viajero, el paseante, el turista, rico,modesto, acomodado, millonario, incluso pobre de misericordia; ya que se encuentra

Por Juan Pedro Quiñonero Comentar
Camilla: «Esperad a que sea reina»

Camilla: «Esperad a que sea reina»

LONDRES. De la famosa «Guerra de los Gales» se ha llegado a la «Guerra de los Cornualles». Y la Duquesa de Cornualles que, según el «Sunday Express», era consolada el viernes por su ex marido Andrew

ROSA BELMONTE. ENVIADA ESPECIAL Comentar

Nicolas de Staël en La Pedrera

A. MATARÓBARCELONA. Mientras en un museo recuerdan la historia artística local, en otra institución rastrean la influencia de un creador internacional, indispensable para entender la evolución de la

Picasso, el artista excesivo

Picasso, el artista excesivo

Pablo Picasso, el artista que puso patas arriba el arte moderno, entra en la «Biblioteca ABC: protagonistas del siglo XX». Una personalísima biografía realizada por su entonces gran amigo Eugenio d´Ors, corregida por éste en dos ocasiones, se ofrece mañana gratis a los lectores de ABCMADRID. La medida y la mesura no son palabras que entraran en el diccionario de Picasso. Pintaba, amaba, odiaba, vivía de forma desmedida, desmesurada, excesiva. Ahí radica no poca parte de su encanto, un imán que atraía y repelía casi con la misma fuerza, pero ante el que nadie que se cruzara en su camino permanecía indemne. El huracán Picasso -primitivo, clásico, cubista, rosa y azul- arrasaba todo cuanto pasaba por su camino; el minotauro malagueño embestía con furia cuando sus incisivos ojos se clavaban en sus «víctimas»: sus modelos, sus amantes, sus esposas, sus hijos, sus amigos, sus mecenas... Dos mujeres que compartieron su vida (Jacqueline Roque y Marie-Thérèse Walter) se suicidaron; su primogénito (Pablo) murió alcohólico y un nieto (Pablito) falleció, tras una larga agonía, al ingerir lejía. Su nieta Marina le despedazó en el libro «Picasso. Mi abuelo»; otra de sus mujeres, Françoise Gilot, tampoco se mordió la lengua en «Vida con Picasso».De su Málaga natal a su paso por Barcelona y sus tertulias en Els Quatre Gats, de sus noches en Montmartre a su retiro en La Californie (Cannes), Pablo Picasso pintó, dibujó, grabó, esculpió y modeló compulsivamente, dejando un inmenso legado, que hoy se halla repartido entre sus herederos y museos de todo el mundo (Barcelona, París, Vallauris, Antibes, Buitrago de Lozoya...), a los que se sumará en otoño otro en Málaga, con la donación de obras de Christine y Bernard Ruiz Picasso. Reinterpretó a sus admirados Goya, Velázquez, Delacroix, Ingres, Manet... El horror y la tragedia de la guerra quedaron plasmados en su obra más célebre, el «Guernica», un encargo del Gobierno de la República en el 37, y la modernidad llegó al arte de la mano de cinco prostitutas deformadas en planos descompuestos y pintadas de rosa, las «Señoritas de Aviñón»...Seductor irresistible, las mujeres ocupan páginas y páginas en su biografía. Padre, marido, amante, amigo, confidente... la lista es interminable: su madre (María), sus hermanas (Concepción y Lola), sus primas (Conchita, María, Carmen y Teresa), sus modelos «y algo más» (Fernande Olivier, Eva Gouel, Irene Lagut, Elvire Palladini -You-You-, Emilienne Pâquarette, Silvette Davil...), sus mecenas y amigas (Gertrude Stein e Yvonne Zervos), sus hijas (Maya y Paloma)... Y, sobre todo, un repóquer de damas picassianas: la frágil y elegante Olga Khokhlova (bailarina rusa y primera esposa), la rubia y sensual Marie-Thérèse Walter, la pintora y fotógrafa Dora Maar (la mujer que llora en sus cuadros), Françoise Gilot (la mujer flor), madre de Claude y Paloma, y su última compañera y musa, Jacqueline Roque. «Le hubiera gustado guardar para siempre a todas sus mujeres -confesaba su hija Maya-; cada una tenía para él color, forma y espíritu».Treinta años después de su muerte, Picasso se ha convertido en la «marca registrada» más cotizada del planeta. Sus cuadros disparan las cotizaciones del mercado, las falsificaciones se multiplican, Citroën bautizó con su apellido uno de sus coches; hay bombones, artículos de casa y hasta una línea de ropa que llevan su impronta. Pocos de quienes le conocieron se han resistido a escribir de él: lo han hecho Norman Mailer («Picasso. Retrato del artista joven»), Brassaï («Conversaciones con Picasso»), John Richardson (ya ha publicado dos de los cuatro volúmenes de su biografía)... o Eugenio d´Ors, en un espléndido libro, que ABC ofrece mañana a sus lectores.

Marina Picasso: «Mi abuelo era un caníbal; necesitaba carne y sangre humanas para pintar todas sus obras»

Marina Picasso: «Mi abuelo era un caníbal; necesitaba carne y sangre humanas para pintar todas sus obras»

Primera bomba de la temporada cultural: Marina, la más influyente de los herederos de Picasso, publica un libro feroz, «Grand-Père» (Abuelo, Ed. Denoël), que presenta al pintor como un genio diabólico, indiferente, cruel, ingrato, que despreciaba a las mujeres que abandonaba; un monstruo caníbal «que necesitaba carne y sangre humanas para pintar cada una de sus obras».

PARÍS. Juan Pedro Quiñonero, corresponsal Comentar