Temas

Volgogrado

Volgogrado imágenes y vídeos

Isinbayeva vuelve a la competición tras casi un año de ausencia

El regreso a la competición de la pertiguista rusa Yelena Isinbayeva centrará la atención este domingo en la reunión de Moscú 'Invierno Ruso', que celebra su vigésimo aniversario, con un cartel en el que también destaca el concurso de altura masculino, en el que se tratará de batir el récord del mundo de Javier Sotomayor.

Isinbayeva se toma un descanso

Isinbayeva se toma un descanso

ABCMADRID. Cuestionada su hegemonía en las últimas fechas, humanizada su figura al fallar de forma sorprendente en las últimas grandes competiciones, Yelena Isinbayeva (3 de junio de 1982 en

«Me siento como Cenicienta»

M. DE LA F.OVIEDO. Después de 27 marcas mundiales, la última hace apenas tres meses en Zúrich, seis centímetros más allá de los cinco metros, después de todas esas medallas, a Yelena Isinbayeva sólo

M. DE LA F. | OVIEDO Comentar

Isinbayeva gana el Príncipe de Asturias

ABCAdemás de 27 plusmarcas mundiales en la disciplina de salto con pértiga, desde ayer, la rusa de ojos azules más famosa del circuito de atletismo, Yelena Isinbayeva, cuenta con un nuevo galardón

Los siete duelos magníficos

Los siete duelos magníficos

ATLETISMO-BERLÍN'09 (Serie Previa) Los siete duelos magníficos José Antonio Pascual Berlín, 13 ago (EFE).- La duodécima edición de los Mundiales de

Un Nadal supersónico gana a Rochus

Un Nadal supersónico gana a Rochus

El español Rafael Nadal, número uno del mundo, se medirá con el argentino David Nalbandian, séptimo cabeza de serie del torneo Conde de Godó, tras fulminar al belga Christophe Rochus, por un claro 6-2

AGENCIAS | BARCELONA Comentar
Isinbáyeva: «Mi principal rival soy yo misma»

Isinbáyeva: «Mi principal rival soy yo misma»

La atleta rusa Yelena Isinbáyeva, autora de 26 récords mundiales de pértiga, considera que su principal adversaria es ella misma y fija su gran objetivo del año en conseguir su tercer título mundial

La última baza de Putin: su mujer

Una nueva propuesta para garantizar la continuidad del poder de Vladímir Putin después de que en marzo próximo abandone el poder ha sido promovida por "Mujeres de Vladivostok", organización que

Visos de historia normal

POR RAMIRO VILLAPADIERNACORRESPONSALBERLÍN. «¿Así...? ¿Y nada más?». Es respuesta tipo, entre la gente, a un relato de guerra presencial o de álgida firma de un tratado de paz: no suenan los clarines


Los amores de Putin con Europa hacen llorar a los polacos

Los amores de Putin con Europa hacen llorar a los polacos

La celebración de los 60 años de la victoria contra el nazismo ha despertado viejos fantasmas en Polonia y ha creado una peligrosa crisis entre Varsovia y Moscú que podría acabar afectando a las relaciones de Europa con la Rusia de Vladimir Putin BRUSELAS. La cumbre que celebraron en Moscú la Unión Europea y Rusia terminó con buenas palabras y la satisfacción de haber llegado a un acuerdo del que se dijo que abría paso a una «gran alianza estratégica». El primer ministro luxemburgués, Jean Claude Junker, llegó a hablar de «un gran amor» entre Moscú y Bruselas. Cierto, un amor, pero de los que matan, porque antes de que se enfriase la tinta de los documentos que se intercambiaron en el Kremlin, la tensión había subido hasta alcanzar un tono más que preocupante entre Rusia por un lado, y Polonia o Letonia por el otro. La UE se ha visto atrapada en una tempestad que viene de la guerra fría y en la que tiene que buscar maneras de conciliar la tibia visión que tienen de Rusia los países de Europa Occidental, con el recuerdo terrorífico que guardan los pueblos del este de los años en que estuvieron bajo dominación soviética. Las festividades del 60 aniversario de la derrota de la Alemania nazi estuvieron cargadas de significado. El presidente Ruso Vladimir Putin no quiso disimular en ningún momento su interés por revivir el espíritu soviético en la sociedad rusa, sin entrar en las estructuras comunistas de partido ni -es de esperar- en las de la dictadura.«¿Qué hay de malo en que un país recuerde su propia historia y se fije en sus momentos de gloria?» dice Serguei Yastrzhembsky, responsable de las relaciones de Rusia con Europa al hablar de este «revival» de la escenografía de la vieja URSS. Para algunos puede que no haya nada de malo, pero para otros, como muchos polacos, se trata de algo que les trae los peores recuerdos. Las banderas rojas con la hoz y el martillo desfilando por la plaza roja no le impresionaron ni siquiera a George Bush, pero está claro que no dejaron indiferentes a los polacos. Proliferaron las críticas en la prensa contra el presidente Alexander Kwásniewski, por haber acudido a Moscú a las celebraciones del aniversario de la victoria soviética, que para los polacos acabó significando algo bien distinto. El pretexto fue que Putin no citase en su discurso a los antifascistas polacos entre los que combatieron el nazismo, mientras que si tuvo ese gesto hacia los alemanes e italianos. Y, «espontáneamente» como se dijo en la versión oficial, se produjo una reacción social que obligó a una compañía del Teatro Bolshoi de Moscú a volverse a casa de vacío porque los polacos devolvían en masa las entradas que habían comprado. Ofrendas florales Kwásniewski quiso matizar su presencia en Moscú con un gesto que ha pasado desapercibido en medio de las exultantes celebraciones. En lugar de llevar su ofrenda floral a la tumba del soldado desconocido, el presdente polaco fue el único que fue al monumento que hay en Moscú para recordar a las víctimas de la represión comunista, una roca traída de una región de Siberia donde estaban los campos de concentración. El presidente de Bielorrusia, por ejemplo, le puso una corona al soldado desconocido, otra a la placa donde figura el nombre de Minsk en la hilera de monolitos dedicados a las "ciudades heroicas" dela II Guerra Mundial. Y añadió una tercera, en su propio nombre para honrar a Stalingrado. Nadie duda de la importancia que tuvo aquella sangrienta batalla, pero se entiende que Lukashenko estaba expresando era su sentimiento personal hacia lo que significa aquella ciudad, hoy llamada Volgogrado y que entonces llevaba el nombre del más célebre déspota soviético. La UE no tiene tratos con Lukashenko ni por teléfono y Estados Unidos ha declarado abiertamente que se propone derribarlo, pero sus relaciones con Putin son en este momento inmejorables, sobre todo después del cambio político en Ucrania y el decidido giro hacia Occidente que ha emprendido el líder de la "revolución amarilla" Victor Yushenko. Y por su fuera poca compliación para la UE, Polonia tiene frontera con Bielorrusia.

ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL/ Comentar
Los talibanes se rinden, pero conservan sus fusiles

Los talibanes se rinden, pero conservan sus fusiles

«Cuando llegue cerca de los restos de un camión con una ametralladoraantiaérea, poco después lo verá». Ésta fue la descripción que hizo unlugareño sobre cómo encontrar a Chalreis, un pequeño pueblo de campesinos dedicados al cultivo de manzanas, que había quedado como un enclave talibán a sólo unos cuarenta kilómetros de Kabul.

Kabul. Enrique Serbeto enviado especial Comentar