Trinidad Jiménez, ayer en Luxemburgo - EFE

España no convence a la UE para levantar su política hacia Cuba

La Unión Europea se limitará a sondear la posibilidad de modificar la posición común pese a las últimas liberaciones de presos políticos

ENVIADO ESPECIAL A LUXEMBURGO Actualizado:

La Alta Representante Catherine Ashton ha recibido el encargo de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE para que «explore» las posibilidades de mejorar las relaciones de la UE con Cuba, pero manteniendo sus gestiones dentro de la llamada Posición Común, un documento de 1996 repudiado por el régimen cubano que exige avances en derechos humanos y democracia en la isla comunista.

El resultado de este consejo de ministros de Exteriores celebrado en Luxemburgo, el primero al que asistía la nueva responsable de la diplomacia española, Trinidad Jiménez, deja en manos de la dictadura cubana todas las posibilidades de que esa oferta se transforme en un resultado concreto.

La propia Trinidad Jiménez tuvo que reconocer que no tenía «ninguna referencia de cuál puede ser la reacción de Cuba a esta oferta» aunque espera que en La Habana «van a apreciar este gesto» de poner en juego la figura de la Alta Representante que es también vicepresidenta de la Comisión. Según fuentes diplomáticas, Ashton piensa adentrarse solamente en territorios de alto contenido técnico como el comercio.

Ashton, según han dicho sus portavoces, no tiene previsto viajar a La Habana para emprender esta exploración, sin duda porque deberá esperar primero a saber cuál es la reacción de las autoridades cubanas, que hasta ahora habían advertido claramente que si no se anulaba la Posición Común no aceptaría ninguna normalización con la UE.

Trinidad Jiménez ha escenificado la renuncia al objetivo de su predecesor de haber logrado la anulación de la postura de la UE , porque varios países (Alemania, Suecia, Polonia, República Checa, entre otros) se han negado en redondo a pesar de que muchos otros insistían en que la excarcelación de presos políticos que han sido enviado al exilio merecerían un «premio» por parte de la UE.

Según Jiménez, sin embargo, el acuerdo informal alcanzado ayer «supone de alguna manera que la Posición Común queda superada» y que se abre la puerta a que «esa relación unilateral se convierta en bilateral». Otros países han hecho saber que no aprobarán cualquier resultado de las gestiones de Ashton y que esperan «reformas políticas más claras». Ashton ha insistido en que su misión se llevará a cabo «en el marco de la Posición Común» cuya vigencia reconoció claramente.

Madrid pierde el control

Por otro lado, este acuerdo significa que España pierde el control sobre los temas cubanos que había mantenido históricamente dentro de la UE. La entrada de Ashton en el campo de las relaciones con Cuba confirma también que en el laberinto europeo, los temas cubanos han abandonado el sector de la cooperación que es en el que discurrían hasta la aprobación del Tratado de Lisboa. En abril, el Consejo dio un mandato a Moratinos para que informase de las posiciones cubanas cuando éste les prometió que habría un «gesto importante» en el campo de la liberación de prisioneros políticos, y ahora ha cambiado de opinión. Ashton, laborista británica, probablemente no es la personalidad más adecuada para la sensibilidad que requieren las relaciones con la dictadura cubana, pero de lo acordado ayer se puede interpretar que una mayoría de países ha preferido que no sea España la que lleve la dirección de este asunto, en el que el Gobierno socialista se ha dedicado esencialmente a deshacer todo lo que había hecho el popular en las anteriores legislaturas.