«Eliancito», todo un comunista
Elián en la celebración del décimo aniversario de su regreso a la isla - AFP

«Eliancito», todo un comunista

El «niño balsero» acude a un oficio junto a Raúl Castro y se prepara para militar

MADRID Actualizado:

Una década después de su regreso a Cuba, tras sobrevivir a un naufragio cerca de Florida y a una batalla internacional por su custodia, el «balserito» Elián González asistió el miércoles a un oficio conmemorativo en una iglesia protestante de La Habana, sentado junto a Raúl Castro y otras autoridades.

El dictador, de 79 años, con su guayabera y el joven, de dieciséis, vestido con un pantalón blanco y una camisa de rayas. La cercanía entre ambos era evidente.

El «caso Elián» fue la última gran campaña de propaganda («Batalla de Ideas») dirigida personalmente por Fidel Castro, quien marca la formación de este futuro militar, antes de su enfermedad. El acto en la iglesia episcopal de la Santísima Trinidad lo organizó el Consejo de Iglesias de Cuba —en el que no figura la católica—, próximo al régimen comunista.

Este consejo tuvo su papel en el regreso a la isla de «Eliancito» el 28 de junio de 2000. El noviembre anterior, Elián González, que entonces tenía 5 años, fue rescatado del mar por unos pescadores stadounidenses después de salir de forma ilegal de la isla junto a su madre, Elizabeth Brotons, y otras doce personas en una rudimentaria embarcación. La madre murió ahogada. El niño sobrevivió agarrado a un neumático y fue entregado en custodia temporal a un tío lejano, que se negó a devolverlo a Cuba junto a su padre.

Y estalló la batalla familiar, legal, política y mediática que terminó con el regreso del «niño balsero» a su país. Después de que diera la vuelta al mundo la imagen de un Elián aterrado próximo a un agente federal estadounidense, con un fusil en la mano, en el momento del rescate en Miami. La Habana se consideró victoriosa frente al exilio más radical.

Uniforme verdeolivo

«Juventud Rebelde» dedicó el pasado fin de semana un largo reportaje a la odisea, con una breve referencia a la formación de Elián González, puesto que todo lo referente a su persona es considerado en Cuba prácticamente un secreto de Estado. «Una década después de haber sido el juguete de los enemigos de la revolución, lo vemos vistiendo su uniforme verdeolivo como estudiante de la escuela militar “Camilo Cienfuegos”, donde se prepara como futuro oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y asistiendo como delegado al Congreso de la UJC (Unión de Jóvenes Comunistas, celebrado en abril)». Opositores del castrismo, por el contrario, consideran a «Eliancito» un «juguete» del Gobierno de La Habana.

Inaccesible hasta ahora para los medios de comunicación extranjeros, un tímido Elián González aseguró que «estoy en el lugar que me corresponde, en Cuba me siento bien» y dijo no sentir rencor por sus familiares en Florida, informa Reuters. Poco más se sabe de este joven comunista cubano: que cuando enfermó Fidel Castro le envió una carta llena de buenos deseos con el encabezamiento de «querido abuelito», que le gusta la música, ir de fiesta y bailar, aunque no se le da muy bien, que pasa horas en el ordenador y levantando pesas...