Egidio Torre Cantú en Ciudad Victoria el pasado 30 de junio - EFE

Egidio Torre Cantú: «Cumpliré los sueños de mi hermano»

A su hermano Rodolfo, candidato del PRI, lo mataron cuando se dirigía a un mitin de campaña

CIUDAD DE MÉXICO Actualizado:

A Rodolfo Torre Cantú lo mataron cuando se dirigía a un mitin de campaña. Los sicarios que acribillaron su caravana electoral contaban con información privilegiada: la ruta y el horario que llevaría al candidato priista al aeropuerto y la ausencia de vehículos blindados, enviados en avanzadilla a la ciudad de Matamoros.

Apenas se habían celebrado su funeral y entierro cuando la dirigencia del PRI en Tamaulipas ya tenía un sucesor para competir por el Gobierno del Estado: su hermano Egidio. Ni siquiera hubo tiempo para cambiar las papeletas de voto: todos los sufragios marcados a favor de Rodolfo Torre Cantú serían contabilizados para Egidio. Y, con apenas seis días de proselitismo, el político novel (en su currículum sólo destaca que fue alcalde suplente de Ciudad Victoria durante poco más de un año) obtenía el domingo los mejores resultados electorales en las doce regiones mexicanas que renovaban sus mandatarios locales.

En su estreno ante los medios, con el rostro aún demudado, Egidio se presentaba a la ciudadanía “en un momento de profundo dolor para mi familia, para Tamaulipas y para México, y después de consultarlo con mis familiares he decidido aceptar la postulación para ocupar la candidatura al Gobierno estatal. A mi hermano Rodolfo lo perdimos nosotros, su esposa, sus hijos, sus hermanos y Tamaulipas de forma trágica e intempestiva. Pero Tamaulipas está de pie y nadie ha renunciado a emprender la búsqueda de esos sueños que nos contagió Rodolfo con su forma de ser. Serán sus votos libres y pacíficamente emitidos los que nos permitirán retomar el camino para construir el Tamaulipas que todos queremos. Trabajaré para que sean realidad los ideales y objetivos de Rodolfo, su recuerdo me animará a seguir adelante sin tregua ni descanso, así será, que no quepa la menor duda”.

«La mejor forma de honrar a mi hermano será cumplir sus sueños»

Aquella fue su primera y última aparición pública, pues instantes después daban comienzo las tres jornadas de reflexión estipuladas por la ley electoral. A partir de ese momento, los accesos a la urbanización Los Naranjos, donde vive este ingeniero y constructor de 53 años, fueron custodiados por más de diez elementos de la Policía Estatal Preventiva, mientras a su casa era vigilada noche y día por cuatro escoltas.

Egidio Torre se mostró cauto tras conocerse los primeros resultados que le daban la victoria en los comicios, pese a que las cifras no dejaban lugar a dudas: más del 61 por ciento de los votos eran para él, frente al 31 por ciento que allegaba el panista José Julián Sacramento Garza. Nadie, en ninguno de los otros doce estados, logró tantos apoyos y tanta diferencia respecto a sus adversarios. La cifra de participación no alcanzó al 40 por ciento del censo.

El ya virtual gobernador declaraba, protegido con un chaleco antibalas y acompañado por su padre y un amplio dispositivo de seguridad: “No tengo la menor duda que la mejor forma de honrar a mi hermano será cumplir sus sueños. Trabajaré para que sean respetados los objetivos de mi hermano, lo voy hacer sin descanso para cumplir con el propósito de él, que le entregó todo a su Estado, para que la ciudadanía estuviera mejor; juntos vamos a seguir fortaleciendo el crecimiento de Tamaulipas en los próximos seis años. A todos, gracias por apoyar a través de su memoria a quien amó profundamente a Tamaulipas”.