El Consejo de Europa pone en entredicho la validez de las elecciones en Rusia
Simpatizantes del Partido Comunista se reúnen hoy en la plaza del Kremlin en el aniversario de la muerte de Lenin - EFE

El Consejo de Europa pone en entredicho la validez de las elecciones en Rusia

«El juego que llamamos democracia se puede desarrollar en igualdad de condiciones sólo si existe» un «árbitro independiente», aseguran los emisarios del organismo, que aconsejan reformar el sistema electoral

corresponsal en moscú Actualizado:

Que las elecciones parlamentarias del pasado 4 de diciembre no fueron limpias, ni tampoco otros muchos comicios celebrados en Rusia anteriormente, es algo que asevera no solo la oposición rusa, sino también la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE, por sus siglas en inglés), de la que el país eslavo forma parte. En Moscú se encuentra actualmente una delegación de la PACE, encabezada por el diputado holandés Tiny Kox, que ha presentado a las autoridades rusas un documento que recoge toda una serie de recomendaciones dirigidas a «restablecer la confianza» de la sociedad rusa en su sistema electoral.

Se trata de la primera vez en los últimos 10 años que una delegación de la PACE visita Rusia. El diario ruso «Kommersant» considera que «es una señal alarmante», ya que la Asamblea Parlamentaria envía sus emisarios a un país cuando la situación en materia de democracia se ha deteriorado mucho.

Lo primero que sugieren es «una reforma en profundidad» del sistema electoral ruso y de sus instituciones. La PACE insta, además, a las autoridades rusas a dotar los comicios de «un árbitro imparcial», en referencia a una mayor presencia de observadores internacionales. A juicio de Kox, «el juego que llamamos democracia se puede desarrollar en igualdad de condiciones sólo si existe ese árbitro independiente».

«Llamada de alerta»

Haciendo mención a lo sucedido en las legislativas de diciembre, el parlamentario holandés afirma que «no fueron suficientemente limpias e igualitarias». «Las recientes protestas en todo el país son una llamada de alerta», han indicado otros miembros de la delegación. Sin embargo, según relató el propio Kox, el presidente de la Comisión Electoral Central de Rusia, Vladímir Chúrov, le ha dicho que «modificar la estructura y composición de los órganos electorales va a ser una labor prácticamente imposible».

El primer ministro, Vladímir Putin, candidato con más posibilidades de obtener la victoria en las presidenciales del 4 de marzo, ha reiterado por activa y por pasiva que ahora no habrá manipulaciones. Putin ha dispuesto la instalación de cámaras conectadas a Internet en todos los colegios electorales del país y urnas transparentes. Pero nadie se fía del jefe del Gobierno ruso.

Todos los partidos de oposición, incluidos los que obtuvieron escaños en las recientes elecciones, se están organizando para vigilar conjuntamente el desarrollo de las presidenciales. Se ha creado además la llamada «Liga de los votantes», iniciativa que pretende movilizar a la ciudadanía contra cualquier atisbo de fraude. Y se ha convocado también para el 4 de febrero una nueva gran manifestación en Moscú, como las llevadas a cabo los días 10 y 24 de diciembre para exigir la repetición de los comicios.

Varapalo electoral

El partido del Kremlin, Rusia Unida, sufrió un sorprendente varapalo en diciembre al rozar el 50% de los votos, pero consiguió, no obstante, la mayoría absoluta. Por detrás quedaron los comunistas (19,2%), los centroizquierdistas de Rusia Justa (13,2%) y los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático (8,1%). Ninguna otra formación obtuvo escaños.

La oposición, incluyendo a comunistas, ultranacionalista y Rusia Justa, asegura tener pruebas de que los resultados obtenidos por Rusia Unida se inflaron por lo menos en un 10%. El Comité de Instrucción, órgano judicial que recientemente se desgajó de la Fiscalía General, dice estar investigando 26 casos penales por fraude en las elecciones de diciembre. Sin embargo, según el líder comunista, Guennadi Ziugánov, eso no es más que una «ínfima parte» de las irregularidades cometidas.