Un chico lee un libro frente a una barricada en una refinería en Caen - AFP

Sarkozy: «Esta reforma es esencial y Francia la va a poner en práctica»

Se prevé que mañana queden anulados un 50% de los vuelos

J. P. QUIÑONERO/agencias
PARÍS Actualizado:

La escasez de combustible y la implicación cada vez mayor de los estudiantes en las protestas por el retraso de la edad de jubilación en Francia elevaron este lunes la presión sobre el Gobierno de Nicolas Sarkozy en vísperas de una nueva huelga general, considerada decisiva por los sindicatos.

A la espera de la gran jornada de huelga y manifestaciones de este lunes, Nicolas Sarkozy ha reunido a su jefe de gobierno François Fillon, y varios ministros para confirmar las grandes líneas de resistencia sin fallo: si a la pedagogía, si a la información, pero ninguna concesión esencial de ningún tipo: “La reforma del sistema nacional de pensiones debe aprobarse, porque es necesaria y justa. El país no puede ceder a la presiones de esta o aquella categoría profesional”.

De hecho, Sarkozy ha afirmado que la reforma de las jubilaciones es "esencial" y que Francia la "llevará a cabo". "Esta reforma es esencial y Francia está comprometida, Francia la va a poner en práctica, al igual que nuestros amigos alemanes que ya han reformado las pensiones", ha afirmado el líder galo.

«Francia la va a poner en práctica, al igual que nuestros amigos alemanes»

El presidente francés se encontraba este lunes por la tarde en Deauville, en el norte de Francia, para participar en una cumbre tripartita de jefes de Estado de Francia, Alemania y Rusia.

El cierre de cientos de gasolineras llevó al Ejecutivo a crear un centro de crisis para gestionar la situación, después de que las doce refinerías de Francia, en huelga indefinida, permanezcan cerradas desde el pasado martes. Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución.

Según los distribuidores independientes, que suman el 60 por ciento de la venta de carburante en Francia, los depósitos se agotan y al cierre de cientos de estaciones de servicio podría seguirle la "sequía total" de aquí al fin de semana, si no se reconduce la situación.

Violencia estudiantil

Numerosas concentraciones estudiantiles por todo el territorio francés han provocado el cierre de cientos de institutos y enfrentamientos con la policía en Lille y Roubaix (norte), Mulhouse y Rennes (noroeste), Lyon (este) o Marsella (sur), y a las afueras de París. Los intercambios de piedras y gases lacrimógenos entre estudiantes y policías en algunos puntos del país, sumados a la quema de algunos vehículos en la vía pública, se han saldado con la detención de unos doscientos jóvenes.

En las inmediaciones de los Campos Elíseos, en los alrededores del ministerio de Educación, y la calle de Rivoli, frente a la alcaldía de París, grupos violentos se han enfrentado a pedradas y estacazos con la Policía.

En Nanterre, grupos ajenos a varios institutos provocaron incidentes. Tras varias horas de tensiones, el orden fue restaurado en la capital, consumándose la detención de unos 200 violentos, no siempre estudiantes.

En las ciudades de provincias donde los camioneros comenzaron provocando atascos y bloqueando centros comerciales y zonas industriales, la policía ha intervenido con resultados muy diversos. La tensión es palmaria en muchos centros. Pero los camioneros no están consiguiendo la parálisis esperada.

El Gobierno recurre a las reservas

Las refinerías continúan en huelga. Y los sindicatos siguen intentando bloquear la distribución de queroseno y gasolina. Pero el gobierno está recurriendo a sus reservas estratégicas, paliando la crisis de fondo. Un centenar de gasolineras tienen problemas en toda Francia. Pero el tráfico no ha sido perturbado de manera espectacular.

Dificultad para viajar en tren y avión

La protesta afecta, además, a los transportes, especialmente a los ferroviarios y aéreos. La mitad de los trenes previstos para este lunes han sido anulados, a lo que se sumarán al menos el 30 por ciento de los vuelos programados para este martesen Francia (hasta el 50% de los vuelos del aeropuerto de Orly, al sur de París), cuando el país vivirá la quinta jornada de movilizaciones del otoño.